
La advertencia de Binotto sobre la relación de compresión: por qué el vacío legal de los motores de 2026 podría definir la era más radical de la F1
por Simone Scanu
Mientras la Fórmula 1 se encuentra al borde de su reestructuración reglamentaria más transformadora en décadas, la contundente advertencia de Mattia Binotto sobre las relaciones de compresión de los motores ha puesto la gobernanza técnica bajo el foco del deporte, apenas 48 horas antes de una reunión crítica de la FIA con los fabricantes de unidades de potencia. El llamado del director del equipo Audi a favor de nuevos protocolos de medición revela una vulnerabilidad fundamental en el reglamento de 2026, una que podría determinar los resultados del campeonato antes de que una sola rueda gire en Albert Park.
El dilema de la relación de compresión
Para 2026, la Fórmula 1 ha ordenado una reducción en las relaciones de compresión de 18:1 a 16:1. Esta reducción se implementó para ayudar a los nuevos participantes, alinearse con las especificaciones de combustible sostenible y optimizar la arquitectura híbrida para la nueva generación de unidades de potencia. La relación de compresión afecta fundamentalmente la forma en que la mezcla de aire y combustible se presuriza y combustiona, lo que la convierte en una variable de rendimiento crítica.
Sin embargo, el marco regulatorio contiene una vulnerabilidad crítica. El reglamento técnico de la FIA especifica que las mediciones de la relación de compresión solo se realizarán cuando los motores estén parados y a temperatura ambiente, no durante el ciclo de trabajo. Esta distinción ha creado una zona gris polémica: ¿qué sucede cuando los motores alcanzan la temperatura de funcionamiento?
La estratagema de la expansión térmica
Durante el invierno han circulado rumores de que Mercedes y Red Bull-Ford han diseñado bielas utilizando materiales especializados con propiedades de expansión térmica específicas, lo que permite que sus motores alcancen relaciones de compresión efectivas más altas una vez que se llega a la temperatura de funcionamiento. Según las alegaciones, los motores que miden exactamente 16:1 en frío podrían acercarse potencialmente a 18:1 en caliente, anulando de hecho la restricción competitiva.
Las implicaciones en el rendimiento son sustanciales. El director del equipo Cadillac, Graeme Lowdon, estimó que la ventaja podría valer aproximadamente 0,3 segundos por vuelta, o 17,4 segundos en una carrera de 58 vueltas en un lugar como Melbourne. El director de Red Bull Powertrains, Ben Hodgkinson, ha calificado tales preocupaciones como "mucho ruido y pocas nueces", enfatizando la confianza en la legalidad de su enfoque.
La crítica estructural de Binotto
Hablando durante la presentación de la decoración de Audi para 2026, Binotto articuló el problema central: el marco actual hace que la verificación —y la protesta— sea imposible. "Por el momento, solo hay rumores de que el motor Mercedes podría tener una relación de compresión superior a la permitida a altas temperaturas", explicó Binotto. "Pero no hay forma de saberlo ni de probarlo. No puedes protestar si no sabes por qué estás protestando".
El director técnico de Audi enfatizó que la reunión de la FIA del 22 de enero no se trata de prohibir conceptos de forma retrospectiva, sino de establecer una solución con visión de futuro. "Lo que se discutirá no será una aclaración del reglamento, sino más bien cómo encontrar una solución que nos permita, en el futuro, medir la relación de compresión en condiciones de funcionamiento, en tiempo real, mientras el coche se mueve, y no solo cuando el motor está frío y desmontado".
Una trampa de homologación
Lo que está en juego es excepcionalmente alto para 2026. A diferencia de épocas anteriores con desarrollo continuo, las nuevas regulaciones presentan unidades de potencia homologadas: motores con una configuración bloqueada hasta ventanas de actualización predeterminadas bajo el marco ADUO (Additional Development Upgrade Opportunities). Esto significa que cualquier ventaja temprana se vuelve efectivamente intocable durante toda la temporada. Los equipos temen, comprensiblemente, que se repita la controversia del doble difusor de 2009, cuando los vacíos en la redacción crearon ventajas que los competidores no pudieron replicar de manera realista a mitad de temporada.
Honda y Audi han consultado formalmente si la relación de compresión debe considerarse un límite estricto en todo momento, en lugar de solo durante las comprobaciones estáticas. El presidente de Honda Racing Corporation, Koji Watanabe, reconoció que el reglamento deja "mucho margen de interpretación", mientras que el CEO Toshihiro Mibe enfatizó la responsabilidad de la FIA de aclarar los conceptos aceptables.
El silencio conspicuo de Ferrari —y la confianza pública de Cadillac al usar motores Ferrari— sugiere que el fabricante italiano ha diseñado sus unidades de potencia bajo una interpretación más conservadora, sacrificando potencialmente algo de eficiencia térmica en favor de la seguridad reglamentaria.
El camino a seguir
La FIA se ha resistido a una intervención inmediata, sosteniendo que no hay pruebas de irregularidades y que las metodologías de medición dinámica requieren un desarrollo cuidadoso. Sin embargo, el organismo rector ha convocado a los cinco proveedores de unidades de potencia de 2026 —Mercedes, Red Bull-Ford, Ferrari, Honda y Audi— para el foro técnico del jueves, con los métodos de medición dinámica ocupando un lugar destacado en la agenda.
Binotto mantiene el realismo: "Si la solución realmente existe, podría suponer una diferencia significativa en el rendimiento. Por eso, esta reunión trata de desarrollar una metodología futura, no un compromiso inmediato". Este enfoque medido reconoce que la ingeniería de la tecnología de medición de la relación de compresión dinámica no es sencilla, pero la urgencia es innegable.
Conclusión
A medida que la Fórmula 1 entra en su reinicio reglamentario más ambicioso, la intervención de Binotto subraya una verdad aleccionadora: una gobernanza técnica meticulosa debe preceder a la competición. La controversia sobre el vacío legal de los motores de 2026 no es mera paranoia sobre el equilibrio competitivo; es un desafío estructural que la FIA debe resolver para preservar la integridad de las unidades de potencia homologadas. Sin protocolos de medición dinámica o estándares de cumplimiento aclarados, el deporte corre el riesgo de ver cómo toda la campaña del campeonato se determina no por la habilidad del piloto o la agudeza estratégica, sino por las interpretaciones invernales del lenguaje reglamentario. La reunión del 22 de enero revelará si la FIA puede evitar ese desenlace antes de que comience la temporada.

Simone Scanu
Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.

