
El problema de Audi en los test de Barcelona: fallos técnicos empañan el debut del nuevo fabricante en la F1
por Simone Scanu
La esperadísima entrada de Audi en la Fórmula 1 se topó con un primer contratiempo: el fabricante alemán sufrió importantes problemas técnicos en la jornada inaugural de los test colectivos de pretemporada en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Gabriel Bortoleto, al volante del nuevo R26 de Audi, completó apenas 27 vueltas antes de que un fallo obligara al equipo a devolver el coche al garaje, recortando lo que debía haber sido un día productivo de preparación de cara a la revolucionaria temporada 2026.
El incidente se produjo alrededor de las 11:30 de la mañana (hora local) durante el periodo de cinco días de pruebas a puerta cerrada tipo “shakedown” (26-30 de enero), en el que cada equipo tiene permitido rodar tres días. Lo que empezó como una mañana prometedora se torció rápidamente cuando Bortoleto detectó problemas que, finalmente, dejaron el coche fuera de combate durante el resto de la sesión. “Por la mañana estábamos haciendo un trabajo bastante decente, metiendo algunas vueltas, probando algunas cosas, íbamos en la dirección correcta”, explicó el piloto brasileño, antes de añadir: “Pero, como todos esperamos, esto es un shakedown y puede pasar de todo, y esperamos encontrar problemas aquí y allá en el coche.”
Un enfoque prudente que prioriza las ganancias a largo plazo
En lugar de forzar la situación, Audi optó por un enfoque prudente y decidió detener el coche en pista como medida de precaución. La transparencia del equipo al explicar su decisión refleja una comprensión pragmática: los primeros test de esta magnitud exigen una gestión cuidadosa. Jonathan Wheatley, director del equipo Audi, declaró: “Detectamos un problema y decidimos parar el coche en pista como precaución.”
De forma significativa, Audi no reveló la naturaleza concreta del problema técnico, limitándose a confirmar que la incidencia había sido identificada y que se solucionaría antes de que terminara la semana de pruebas. Esta discreción es habitual en la Fórmula 1, donde los equipos protegen celosamente sus secretos técnicos. Aun así, la falta de detalles ha alimentado la especulación sobre la gravedad de los problemas de fondo a los que se enfrenta el nuevo fabricante.
La detención provocó una bandera roja en pista, avisando al resto de equipos de que Audi había sufrido dificultades importantes. Para un equipo que debuta históricamente como fabricante oficial, un inicio tan poco alentador subraya la magnitud del reto que tiene por delante.
Bortoleto se mantiene optimista pese al contratiempo
A pesar del escaso rodaje, Bortoleto mantuvo una visión mesurada de lo ocurrido. Reconoció que este tipo de problemas eran totalmente previsibles a estas alturas: “Son pequeñas cosas que incluso esperábamos tener ya, ¿sabes?” El piloto se mostró convencido de que el equipo aprenderá de las dificultades del día y volverá más fuerte la próxima vez que salga a pista.
“Vamos a analizar los datos, vamos a entender cómo no volver a cometer estos errores —o estos problemas que tuvimos en el coche— e intentar tener días fluidos y muchas vueltas, porque eso es lo que necesitamos”, concluyó Bortoleto.
Una curva de aprendizaje monumental
El primer día recortado de Audi refleja la enorme complejidad de entrar en la Fórmula 1 como nuevo fabricante de unidades de potencia en plena revisión integral del reglamento. El reinicio normativo de 2026 pone un énfasis sin precedentes en la potencia híbrida eléctrica, cambiando de forma fundamental cómo los equipos deben desarrollar y optimizar sus propulsores.
Entre bastidores, el director del equipo Mattia Binotto ofreció una valoración sincera tras el shakedown del 9 de enero, reconociendo que ni la unidad de potencia ni el sistema de propulsión en su conjunto estaban completamente bajo control. Pese a 18 meses de preparación, el proyecto sigue en una fase incipiente, y el intenso periodo invernal ha obligado al equipo a priorizar la funcionalidad básica por encima del refinamiento.
Aun así, Audi ha dejado claro de forma constante que el objetivo para 2026 no es ganar el campeonato de inmediato. En su lugar, el fabricante se ha comprometido públicamente con un plan a más largo plazo, apuntando a una competitividad real por el título hacia 2030. Bajo esa perspectiva, el test de Barcelona —pese a sus tropiezos técnicos— representa un primer paso crucial dentro de un proceso de aprendizaje metódico que marcará los primeros años de Audi en el deporte.
Las próximas semanas serán decisivas a medida que se reanuden los test oficiales de invierno y la campaña 2026 acelere hacia la carrera inaugural de la temporada.

Simone Scanu
Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.

