
Así es el polémico alerón trasero nuevo de Alpine: una apuesta audaz por la innovación aerodinámica
por Simone Scanu
Alpine se ha consolidado como una de las filosofías de diseño más intrigantes en el reinicio reglamentario de la Fórmula 1, con su monoplaza de 2026 exhibiendo soluciones aerodinámicas polémicas y creativas que se apartan de forma notable de las tendencias establecidas en la parrilla. Tras sufrir una catastrófica temporada 2025 que vio al equipo de Enstone terminar último en el campeonato de constructores, la decisión del director del equipo, Flavio Briatore, de cambiar de proveedor de motor —de Renault a Mercedes— ha dado un nuevo impulso a una revisión técnica integral. Bajo la dirección del jefe de aerodinámica, David Sanchez, los ingenieros de Alpine han respondido explotando el nuevo reglamento con curiosidad y una asunción de riesgos calculada—y en ningún lugar se aprecia más que en su interpretación del sistema de alerón trasero activo.
Una filosofía de activación única
El aspecto más llamativo del alerón trasero de Alpine para 2026 no está en su forma, sino en cómo funciona. Mientras el resto del paddock ha adoptado un enfoque convencional para el recién introducido sistema de alerón trasero activo, los aerodinamicistas de Alpine han ideado un mecanismo de activación claramente distinto: en lugar de elevar la parte delantera de la sección móvil para reducir la resistencia en las rectas, el actuador baja el borde de salida. Esta metodología contraintuitiva supone una ruptura de fondo con las soluciones de sus rivales y sugiere que el equipo de ingeniería de Alpine ha identificado ventajas aerodinámicas o mecánicas en este enfoque invertido durante su extenso ciclo de desarrollo de pretemporada.

El reglamento de 2026 exige que los alerones delantero y trasero incorporen ahora elementos móviles que operen de forma continua a lo largo de las distancias de carrera, sustituyendo al restringido sistema DRS que rigió la competición durante más de una década. A diferencia de la era del DRS —cuando solo los coches que rodaban a menos de un segundo podían activar el sistema en rectas designadas—, la nueva arquitectura aerodinámica activa permite que todos los coches ajusten automáticamente los ángulos de los alerones delantero y trasero, vinculados a los mapas de motor. La metodología de Alpine, actuando sobre el borde de salida, demuestra la disposición del equipo a desafiar la ortodoxia de la ingeniería en busca de una ventaja competitiva.
Maximizar el flujo dentro de las limitaciones del reglamento
La arquitectura de los endplates del alerón trasero de Alpine ilustra aún más el enfoque creativo del equipo de Enstone a la hora de interpretar el diseño. En lugar de ajustarse a geometrías convencionales, las superficies están ligeramente curvadas hacia fuera en la parte superior, una medida deliberada pensada para aumentar la capacidad de flujo a través del conjunto del alerón trasero. Esta solución aborda un desafío fundamental al que se enfrentan los ingenieros bajo el reglamento de 2026: el alerón trasero debe diseñarse dentro de una caja reglamentaria extremadamente restrictiva, con un margen mínimo para optimizar dimensiones.
Los endplates curvados hacia fuera representan la respuesta de Alpine a esa limitación: una señal visible de que los ingenieros del equipo están lidiando meticulosamente con la complejidad de lograr equilibrio aerodinámico en la zaga del coche, respetando a la vez los nuevos parámetros técnicos. Para un equipo que históricamente ha forjado su reputación en interpretaciones creativas del reglamento —una tradición que se remonta a su herencia como Renault—, este tipo de innovación refleja más bien un ADN institucional que una simple circunstancia.
El dilema de la suspensión: perseverancia con el pull-rod

Quizá lo más controvertido sea que Alpine ha mantenido una arquitectura de suspensión delantera pull-rod, una configuración que lo separa de prácticamente cualquier rival de primer nivel en la parrilla. McLaren, Red Bull y Ferrari han abandonado los diseños pull-rod en favor de configuraciones convencionales push-rod, reflejando el consenso de que esa geometría no ofrece una ventaja tangible bajo el reglamento técnico de 2026. Solo Cadillac, la nueva franquicia que entra en el deporte, comparte la filosofía de suspensión de Alpine.
Esta decisión conlleva implicaciones estratégicas importantes. Al mantener la geometría pull-rod mientras sus rivales han vuelto a disposiciones push-rod, Alpine se enfrenta a un punto de inflexión: o bien el equipo posee una comprensión única de las ventajas del pull-rod bajo el nuevo reglamento, o bien sus ingenieros están comprometiendo recursos de desarrollo significativos en una plataforma fundamentalmente comprometida. La respuesta irá apareciendo de forma progresiva a lo largo de la temporada, a medida que se acumulen datos comparativos de rendimiento.
Evolución rápida y trayectoria de desarrollo
Las pruebas de shakedown en Barcelona mostraron que la filosofía de diseño de Alpine no es estática, sino el resultado de un proceso de ingeniería dinámico. Para el tercer día de test, el A526 ya había recibido modificaciones relevantes: apareció un segundo tirante de soporte en el deflector lateral (bargeboard) detrás de la rueda delantera, un elemento ausente en las primeras configuraciones. Al mismo tiempo, se abrió la cubierta del motor para facilitar una mejor extracción de calor de la unidad de potencia Mercedes fabricada en Brixworth.

Estas iteraciones rápidas indican que el departamento técnico de Alpine reconoce áreas que requieren un refinamiento inmediato. La conservación de aletas de acondicionamiento de flujo bajo el alerón delantero —elementos que antes estaban prohibidos por el reglamento— representa otra solución creativa, que evoca conceptos aerodinámicos de un pasado no tan lejano de la Fórmula 1. Detalles así subrayan el compromiso de Alpine por exprimir ganancias marginales mediante una interpretación inteligente del reglamento técnico.
Las implicaciones estratégicas
El enfoque poco convencional de Alpine para 2026 conlleva tanto promesa como riesgo. El equipo ha apostado de lleno por una dirección técnica diferenciada, confiando en que la ingeniería creativa pueda compensar años de bajo rendimiento competitivo. Si el sistema único de activación del alerón trasero, la geometría de suspensión pull-rod y la arquitectura innovadora de los endplates se traducen en ventajas reales de rendimiento, Alpine podría protagonizar una recuperación espectacular en la zona media. Por el contrario, si estas soluciones resultan ser callejones sin salida en el desarrollo, el equipo se arriesga a malgastar recursos críticos en conceptos sin recorrido.
Lo que sí está claro es que Alpine ha asumido el desafío del reinicio reglamentario con auténtica ambición. Si esta audaz filosofía técnica trae redención o se queda en un fracaso innovador, marcará el arco narrativo de la temporada 2026.

Simone Scanu
Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.

