
La FIA mantiene «bastante flexibilidad» para ajustar con precisión el Modo de Adelantamiento de 2026 durante toda la temporada
por Simone Scanu
La gran reforma reglamentaria de la Fórmula 1 para 2026 supone una de las transformaciones técnicas más importantes de la historia moderna del deporte, y la FIA está adoptando un enfoque prudente y adaptable ante una de sus innovaciones más decisivas. Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, ha confirmado que la Fórmula 1 dispone de «bastante flexibilidad» para ajustar el nuevo Modo de Adelantamiento a lo largo de la temporada 2026, garantizando que el principal mecanismo de adelantamiento del deporte pueda afinarse en función de datos de rendimiento reales y del comportamiento en pista.
Entender la revolución del Modo de Adelantamiento en 2026
El Modo de Adelantamiento supone un cambio radical respecto al Sistema de Reducción de Resistencia (DRS) que reguló los adelantamientos en la Fórmula 1 durante 15 temporadas consecutivas desde 2011. En lugar de un simple ajuste del alerón trasero limitado a zonas designadas, el Modo de Adelantamiento entrega 0,5 MJ de energía eléctrica adicional a los pilotos que se encuentren a menos de un segundo del coche de delante cuando pasan por un punto de detección—normalmente la última curva. Este cambio refleja el giro más amplio de la F1 hacia unidades de potencia híbridas con un reparto cercano al 50:50 entre combustión y energía eléctrica, lo que hace que la gestión de la energía sea infinitamente más compleja y estratégicamente más matizada que en reglamentos anteriores.
A diferencia de su predecesor, el Modo de Adelantamiento puede desplegarse de forma estratégica a lo largo de toda una vuelta, en lugar de quedar confinado a estrechas ventanas de activación. El sistema permite una potencia máxima de 350 kW hasta 337 km/h cuando está activado, frente a 290 km/h en configuración estándar—una diferencia de rendimiento considerable que puede ser decisiva en los duelos rueda con rueda.
El reto: márgenes de rendimiento desconocidos
La principal razón por la que la FIA necesita esta flexibilidad es la incertidumbre sin precedentes sobre cómo implementarán los equipos el nuevo reglamento. «Una cosa que no tenemos ahora mismo es que no hemos visto exactamente los márgenes de rendimiento de los 11 coches», explicó Tombazis. Con 11 equipos compitiendo y desarrollando simultáneamente unidades de potencia y arquitecturas de chasis completamente nuevas, ninguna organización—ni siquiera la FIA—dispone de datos predictivos precisos sobre los niveles de rendimiento comparativos.
Esta falta de información no es una debilidad en la planificación reglamentaria; más bien, es un reconocimiento honesto de que la Fórmula 1 ha entrado en un territorio realmente inexplorado. La reducción de peso de 30 kg, la batalla 200 mm más corta y la profunda reestructuración aerodinámica implican que los equipos afrontan una pronunciada curva de aprendizaje en el desarrollo, y el rendimiento de inicio de temporada probablemente diferirá de forma notable respecto a las simulaciones de pretemporada.
Mecanismos de ajuste estratégico
Tombazis subrayó que la flexibilidad de la FIA opera dentro de parámetros estructurados. Y, de forma crucial, los ajustes no se harán de manera arbitraria durante los fines de semana de carrera—«no los cambiamos el viernes en el circuito»—sino tras simulaciones previas y planificación estratégica. «Estos parámetros, cómo configuras las zonas de adelantamiento, etc., son parámetros que puedes ajustar», confirmó Tombazis, y los equipos recibirán el aviso con la antelación suficiente antes de que las modificaciones entren en vigor.
En teoría, la FIA puede ajustar la configuración del Modo de Adelantamiento carrera a carrera, calibrando las ventanas de despliegue de potencia y los umbrales de activación para adaptarlos a las características únicas de cada circuito. El margen de rendimiento de una unidad de potencia en Mónaco diferirá de forma sustancial del de Silverstone o Monza, lo que exige estrategias de gestión de energía distintas. Al conservar la autoridad para ajustar, la FIA puede garantizar que el Modo de Adelantamiento no sea ni excesivamente dominante ni funcionalmente ineficaz a lo largo del variado calendario de la F1.
Equilibrar la integridad competitiva y la calidad de las carreras
Esta flexibilidad reglamentaria cumple un doble objetivo: proteger la integridad competitiva y optimizar el espectáculo en pista. Si el Modo de Adelantamiento resulta demasiado potente al inicio de la temporada, los equipos dominantes podrían acumular ventajas insalvables en el campeonato antes del parón de mitad de año. Por el contrario, si el despliegue de energía se queda corto, la temporada 2026 corre el riesgo de volverse procesional, socavando el objetivo declarado de la F1 de carreras más igualadas y más oportunidades de adelantamiento.
El reglamento de 2026 prioriza explícitamente el control del piloto y el arte de correr por encima de las ayudas mecánicas. Al conservar la autoridad de modificación, la FIA protege esta base filosófica mientras recopila evidencia empírica sobre cómo funciona realmente el Modo de Adelantamiento cuando lo experimentan 20 pilotos al volante de sofisticadas unidades de potencia híbridas al límite absoluto.
A medida que la F1 entra en esta era transformadora, el enfoque metódico y basado en datos de la FIA para ajustar el Modo de Adelantamiento será clave para determinar si 2026 cumple su promesa reglamentaria: premiar la habilidad del piloto, facilitar los adelantamientos y ofrecer carreras competitivas e impredecibles en cada escenario del calendario.

Simone Scanu
Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.

