
La reunión de Christian Horner con el presidente de la FIA en París reaviva la especulación sobre su regreso a la Fórmula 1
por Simone Scanu
El paddock de la Fórmula 1 vuelve a estar en ebullición tras la visita sorpresa de Christian Horner a las oficinas de la FIA en París el miércoles, un encuentro que ha reavivado la especulación generalizada sobre el inminente regreso a la categoría del exjefe de Red Bull Racing. El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, compartió momentos de la reunión en redes sociales, publicando fotos cordiales junto al mensaje: "Wonderful to welcome Christian Horner to the FIA Paris offices today. Good to see you, my friend." Aunque el encuentro se describió como una simple visita social —con Horner en la capital francesa para asistir al salón de coches clásicos Retromobile, que celebra su 50.º aniversario—, el momento y la imagen han encendido un intenso debate entre aficionados y analistas sobre qué podría depararle su futuro en la F1.
Un año en la sombra: el camino hacia la reinvención
La salida de Horner de Red Bull Racing puso fin a una etapa extraordinaria de dos décadas que transformó de raíz la organización de Milton Keynes. El ejecutivo británico dirigió la evolución del equipo desde el proyecto Jaguar F1 hasta convertirlo en una potencia ganadora de múltiples Campeonatos del Mundo, consolidándose como una de las figuras más influyentes de la Fórmula 1. Sin embargo, su relación laboral con el gigante de las bebidas energéticas terminó de forma abrupta en el verano de 2025, cuando Red Bull GmbH decidió prescindir de él, con Laurent Mekies sustituyéndolo como director de equipo el 9 de julio de 2025.

Desde su marcha, Horner ha mantenido un perfil notablemente bajo, con solo alguna actividad esporádica en redes sociales rompiendo su relativo silencio. Aun así, desde hace tiempo los insiders del sector anticipan su regreso a la categoría, y su acuerdo de salida le permite asumir nuevos retos a partir del verano de 2026. La reciente reunión en París demuestra que Horner sigue muy conectado al ecosistema de la F1 y que está explorando activamente su próximo capítulo.
La conexión con Alpine: una jugada táctica de inversión
El elemento más llamativo de esta historia gira en torno a Alpine F1 Team, que se ha convertido en el principal candidato a una posible implicación de Horner. Alpine confirmó esta semana que un consorcio de inversores —entre los que se incluye Horner— ha mostrado interés en adquirir una participación en la escudería francesa. La revelación llegó después de que Otro Capital, el grupo de inversión estadounidense que compró un 24 por ciento de Alpine en 2023, anunciara conversaciones preliminares para vender su participación.

La estructura de propiedad plantea un rompecabezas complejo: Otro Capital posee actualmente el 24 por ciento de Alpine, mientras que Renault Group mantiene el control del 76 por ciento. Según los acuerdos entre accionistas fechados el 13 de septiembre de 2023, cualquier posible venta de la participación minoritaria de Otro Capital no puede llevarse a cabo hasta septiembre de 2026 sin la aprobación explícita de Renault. Este marco regulatorio sugiere que el calendario de Horner para una posible inversión tendría que alinearse necesariamente con la segunda mitad de 2026, justo cuando expiran las restricciones de su acuerdo de salida con Red Bull.
Alpine reconoció el creciente interés en un comunicado: "With the continued rapid growth of Formula 1, the valuation of the teams has been increasing and, not surprisingly, has led to multiple interested parties looking to enter the sport. One of those parties to express an interest is a group of investors, which also includes Christian Horner."
El juego de la especulación: reacciones de los fans y rumores del sector
La reacción del paddock a la visita de Horner a la FIA ha sido instantánea y previsible. Las redes sociales se llenaron de especulaciones, con aficionados oscilando entre la emoción y el escepticismo. Un comentarista escribió: "Definitely Buying that F1 team … Let's go," mientras otro proclamó: "What's he buying … grid is boring without him." Estas reacciones subrayan la relevancia cultural que Horner sigue teniendo dentro del deporte: su posible regreso tiene un peso real para los fans que buscan cambios en los liderazgos y nuevas narrativas.
Mohammed Ben Sulayem met with Christian Horner today at the FIA’s Paris offices. pic.twitter.com/BSmegz6177
— Daniel Valente 🏎️ (@F1GuyDan) January 28, 2026
Sin embargo, conviene señalar que a estas alturas no existe ninguna confirmación oficial sobre los planes de Horner. La reunión con la FIA se presentó expresamente como una visita de cortesía entre conocidos, más que como una conversación de negocios. La aparente sencillez del encuentro, no obstante, encaja con dificultad con los movimientos comerciales más amplios en torno a Alpine, creando un ambiente propicio para el análisis y la conjetura.
¿Qué viene ahora? El horizonte del verano de 2026
A medida que la Fórmula 1 se adentra en la temporada 2026 —con cambios reglamentarios radicales, nuevas unidades de potencia y tecnología híbrida—, el panorama competitivo ofrece tanto riesgos como oportunidades para los actores ambiciosos. La amplia experiencia técnica de Horner, su olfato comercial y su probada capacidad para construir organizaciones campeonas lo convierten en una figura atractiva para los equipos que quieran aprovechar el reinicio normativo.
Que su visita a París anticipe una inversión formal en Alpine sigue sin estar claro. Lo que sí es seguro, sin embargo, es que la influencia y la red de contactos de Christian Horner siguen teniendo un peso considerable en la Fórmula 1, y que sus movimientos merecen un seguimiento muy de cerca. Puede que la historia más atractiva del paddock no haya hecho más que empezar a desplegarse.

Simone Scanu
Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.

