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Carrera armamentística aerodinámica: Red Bull advierte de un riesgo mayor que el de las unidades de potencia

Carrera armamentística aerodinámica: Red Bull advierte de un riesgo mayor que el de las unidades de potencia

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La Fórmula 1 se encuentra al borde de su reestructuración reglamentaria más importante en más de una década, pero esta vez las unidades de potencia no serán el factor decisivo. Según el director de Red Bull Ford Powertrains, Ben Hodgkinson, el reglamento de 2026 representa algo fundamentalmente distinto a la era dominada por Mercedes en 2014, y el verdadero campo de batalla del rendimiento estará en el apartado aerodinámico.

El mito de 2014: Por qué la historia no se repetirá

Cuando el reglamento de las unidades de potencia híbridas debutó en 2014, la brillantez de la ingeniería de Mercedes creó un abismo competitivo tan vasto que el equipo con sede en Brackley ganó ocho campeonatos de constructores consecutivos. Ese dominio alteró fundamentalmente el panorama competitivo del deporte durante casi una década. Sin embargo, Hodgkinson confía en que 2026 no seguirá ese mismo guion.

"Creo que las diferencias entre las unidades de potencia van a ser menores de las que vimos en 2014", explicó Hodgkinson. El propio marco normativo se ha diseñado deliberadamente para evitar que se repita ese escenario. Con los combustibles sostenibles, la eliminación del MGU-H y los estrictos límites en la relación de compresión y la presión de soplado, el terreno de juego se ha nivelado considerablemente. "No está a un mundo de distancia" de las regulaciones actuales, sugirió, enfatizando que la arquitectura fundamental del V6 turbo permanece inalterada desde 2014.

Lo que es aún más significativo, este reglamento es más accesible que nunca. La reducción de las cargas estructurales y la simplificación de los requisitos técnicos han hecho que las unidades de potencia castiguen menos los componentes. Esta accesibilidad es precisamente lo que fabricantes como Audi necesitaban para justificar su entrada en el deporte, con cinco fabricantes de unidades de potencia comprometidos ahora con la F1, una cifra récord.

La incertidumbre aerodinámica: Donde comienza la verdadera carrera

Aunque Hodgkinson restó importancia al factor diferenciador de la unidad de potencia, destacó una preocupación crítica: el apartado aerodinámico presenta un "riesgo mayor". Esta valoración tiene un peso significativo, dado que 2026 representa un reinicio técnico total, no solo para los motores, sino para toda la arquitectura del chasis.

La FIA ha introducido sistemas revolucionarios de aerodinámica activa con alerones delanteros y traseros móviles, que sustituyen al sistema de reducción de arrastre (DRS) que ha definido la estrategia de adelantamiento desde 2011. Estos alerones funcionarán en dos configuraciones distintas: el Modo Z, con los flaps cerrados para obtener la máxima carga aerodinámica en las curvas, y el Modo X, con los flaps desplegados para reducir la resistencia en las rectas. Este salto tecnológico crea una complejidad de diseño sin precedentes y numerosas vías de optimización para los equipos de aerodinámica.

Los coches de 2026 serán máquinas más estilizadas: 30 kg más ligeros, con una reducción de 200 mm en la distancia entre ejes y de 100 mm en la anchura. Esta reducción de tamaño exige filosofías aerodinámicas completamente nuevas. Los equipos empezarán de cero, sin una base de referencia probada que guíe su desarrollo. A diferencia de las unidades de potencia, donde los combustibles sostenibles y los límites de compresión actúan como barreras reglamentarias, la normativa aerodinámica permite una interpretación e innovación considerables.

"Es un reinicio completo de todo el coche, no es solo un reinicio para las unidades de potencia", señaló Hodgkinson. La FIA ha reconocido que surgirán diferencias aerodinámicas, aunque el organismo rector espera una "convergencia significativa" a medida que los equipos evolucionen a lo largo de la temporada, de forma similar a lo ocurrido en 2022.

El panorama técnico de 2026

Más allá de la aerodinámica activa, el paquete de 2026 incluye la introducción de un sistema de Manual Override (anulación manual) que sustituye al DRS, el cual proporciona a los pilotos aumentos de potencia eléctrica bajo demanda cuando se encuentran a menos de un segundo de sus competidores. Este sistema altera fundamentalmente las oportunidades estratégicas de adelantamiento, permitiendo maniobras en secciones del circuito tradicionalmente difíciles.

La seguridad también ha sido una prioridad absoluta en el diseño del reglamento: la célula de supervivencia de los pilotos se someterá a pruebas más rigurosas y el arco de seguridad se ha reforzado para soportar un 23% más de carga. El diseño del morro en dos etapas mitiga los riesgos de desprendimiento en caso de impacto.

Perspectivas competitivas

Para los equipos y fabricantes, esto representa tanto una oportunidad como un riesgo. El terreno de juego de las unidades de potencia está más nivelado que en 2014, pero la aerodinámica no ofrece tales garantías. Red Bull, Mercedes, Ferrari, McLaren y el proyecto entrante de Audi desarrollarán soluciones en una relativa oscuridad. El equipo que interprete el reglamento aerodinámico con mayor eficacia —combinando los sistemas de alerones activos con un chasis más ligero y ágil— podría sentar las bases de una competitividad sostenida a lo largo del ciclo técnico de cinco años.

La perspectiva de Hodgkinson sugiere que, a diferencia de 2014, cuando la innovación de Mercedes en la unidad de potencia creó una ventaja casi insuperable, el campeón de 2026 se decidirá por la excelencia aerodinámica y la integración holística de sistemas revolucionarios. Para la Fórmula 1, esto representa una auténtica incertidumbre competitiva, precisamente lo que el deporte necesita.

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