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Lo que se suponía que iba a ser la asociación técnica más atractiva de la Fórmula 1 se ha convertido en una pesadilla antes de completar una sola vuelta competitiva. La esperada colaboración entre Aston Martin y Honda, reforzada por la llegada de la leyenda del diseño Adrian Newey, se ha topado con problemas de ingeniería de base que amenazan con descarrilar sus ambiciones de título en 2026 incluso antes de que empiece la temporada.
El problema de fondo es catastrófico: las vibraciones excesivas del nuevo motor V6 de combustión de Honda están destruyendo de forma sistemática el sistema de baterías, obligando al equipo a recortar las pruebas con una regularidad alarmante. Durante los últimos días de rodaje de pretemporada en Baréin, la asociación apenas completó 334 vueltas —la cifra más baja de toda la parrilla—, frente a los exhaustivos 21.544 kilómetros de Mercedes.
La evaluación franca de Honda deja al descubierto la verdadera gravedad de la crisis. Ikuo Takeishi, responsable del departamento de competición de cuatro ruedas de HRC, reveló que las vibraciones anómalas causaron daños suficientes como para justificar la detención inmediata de las pruebas. "Paramos el coche porque sentimos que no debía seguir rodando en ese estado. No es que un accidente fuera inminente ni nada por el estilo, pero paramos el coche porque era peligroso", afirmó Takeishi, subrayando unas preocupaciones de seguridad que van más allá de un simple déficit de rendimiento.
Lo inquietante es que no se trata de un fallo puntual. Honda sospecha que múltiples componentes están interactuando de forma sinérgica para generar las vibraciones: un escenario mucho más complejo que aislar una caja de cambios defectuosa o una pieza concreta del motor. El paquete de baterías está sufriendo un movimiento excesivo dentro de la estructura del vehículo, aunque todavía no está claro si el propio diseño de la batería es el que presenta un defecto.

Con la fecha límite de homologación de la FIA fijada para el 1 de marzo, Aston Martin se enfrenta a un calendario imposible. Una vez que queden cerradas las especificaciones de la unidad de potencia de 2026, cualquier modificación de hardware pasa a estar prohibida, dejando únicamente la optimización por software para las carreras posteriores. Esto significa que la asociación podría llegar a Australia ya comprometida, con Takeishi apuntando de forma ambiciosa a un rendimiento competitivo para el Gran Premio de Japón —la tercera carrera de la temporada—.
La determinación de Honda es evidente, pero también realista. Aunque reducir las vibraciones antes de Melbourne sigue siendo el objetivo principal, el fabricante reconoce que no puede "hablar activamente del rendimiento" hasta que se resuelva la crisis fundamental de fiabilidad. El jefe de HRC, Koji Watanabe, recalcó el compromiso de la asociación, afirmando que las pruebas exigentes fueron "cruciales" para visualizar los obstáculos y que ambas organizaciones siguen "unidas en nuestro deseo de resolver los asuntos como un solo equipo".
Para las aspiraciones de campeonato de Aston Martin, estos tropiezos iniciales suponen un revés crítico que podría definir la trayectoria de toda su temporada.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.
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