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Ferrari ha acaparado la atención del paddock durante el último test de pretemporada en Baréin al presentar un intrigante nuevo dispositivo aerodinámico situado justo detrás del tubo de escape del SF-26. La última innovación de la marca italiana, denominada internamente FTM, es una interpretación inteligente del reglamento técnico revisado para 2026 y deja claro el compromiso de la Scuderia por exprimir el rendimiento dentro de las nuevas limitaciones del deporte.
El pequeño “flick-up” colocado tras el escape recuerda de forma llamativa a los beam wings que dominaron generaciones anteriores de monoplazas de Fórmula 1, un elemento prohibido explícitamente por la normativa actual. Sin embargo, los ingenieros de Ferrari han encontrado una vía reglamentaria que a los rivales les resultará casi imposible replicar sin rediseñar el chasis a fondo.

Lo especialmente astuto de esta solución es cómo Ferrari ha sorteado la limitación de 60 mm de distancia respecto al eje trasero, que normalmente impide montar dispositivos aerodinámicos de entidad en esa zona. Al desplazar el diferencial lo más atrás posible y aprovechar el espacio bajo la estructura deformable, la Scuderia creó un punto de anclaje que, con una arquitectura trasera convencional, otros equipos no tendrían disponible.
El FTM cumple una doble función aerodinámica. En primer lugar, aprovecha las características particulares de las unidades de potencia de 2026, que necesitan mantener una combustión constante a altas revoluciones para generar electricidad destinada a los sistemas de recuperación de energía. Esta filosofía de diseño implica que los gases de escape fluyen de manera continua incluso en curvas de velocidad media y baja, una diferencia notable respecto a generaciones anteriores. El alerón ayuda a desviar esos gases, optimizando su interacción con el flujo hacia el alerón trasero en lugar de provocar turbulencias.
En segundo lugar, el dispositivo actúa como una extensión del flujo del difusor, generando carga adicional al mejorar la distribución de presiones alrededor de la estructura de impacto trasera. Según observaciones de analistas técnicos, a la vez incrementa el “stall” del alerón trasero en recta y crea depresión detrás del difusor, una combinación de rendimiento que exige una integración de ingeniería muy sofisticada.

Ferrari presentó esta mejora durante las últimas sesiones del test de Baréin, antes del arranque de la temporada 2026 en Melbourne, a solo tres semanas. El momento elegido sugiere que la Scuderia pretende incorporar esta solución en la especificación para el Gran Premio de Australia. Los expertos técnicos reconocen que copiar este enfoque plantea dificultades importantes para los competidores, ya que la integración tan estrecha con los componentes traseros existentes impide que los rivales simplemente atornillen un elemento similar sin un rediseño de base.
Queda por ver si la FIA lo considera un simple cumplimiento del reglamento o el inicio de una “solución de beam wing-difusor soplado”, como han especulado algunos observadores. Lo que sí está claro es que Ferrari ha vuelto a demostrar su talento para interpretar la aerodinámica de forma innovadora mientras la campaña 2026 se prepara para comenzar.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.
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