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Ferrari regresa a Baréin para el segundo test oficial de pretemporada con un completo paquete de mejoras aerodinámicas y una unidad de potencia nueva, apoyándose en una primera semana en el desierto excepcionalmente productiva. La primera salida de la Scuderia fue notablemente fluida, combinando una fiabilidad impresionante con un ritmo respetable; una mezcla que ha situado al constructor italiano en una posición favorable a medida que el desarrollo se acelera rumbo al Gran Premio de Australia.
La unidad de potencia Ferrari 067/6 original, que debutó durante el shakedown de Fiorano, mostró una durabilidad excepcional a lo largo del test inaugural. El motor completó más de 4.300 kilómetros entre Barcelona y Baréin —equivalentes a aproximadamente 14 distancias de Gran Premio— sin ninguna preocupación significativa de fiabilidad. Este hito subraya el meticuloso enfoque de ingeniería de Ferrari ante el reglamento de 2026.
Durante el último día de pruebas de la primera semana en Sakhir, la unidad de potencia sufrió una única parada durante la simulación de tanda larga de Lewis Hamilton; un pequeño contratiempo que el director del equipo Ferrari, Frederic Vasseur, atribuyó a pruebas de captación de combustible y no a ningún fallo mecánico de fondo. Esta investigación sobre la conformidad del combustible resultó valiosa: los datos de consumo fueron ligeramente superiores a las simulaciones previas al test, aportando información esencial para la preparación de los grandes premios.
Tras un rodaje tan intenso, la unidad de potencia pasará por exhaustivas inspecciones de desgaste a cargo del director técnico de motores de Ferrari, Enrico Gualtieri, y su equipo. En consecuencia, a partir del miércoles se montará una unidad nueva, junto con una caja de cambios reforzada recientemente; una modificación necesaria dada la mayor carga mecánica que imponen las características de entrega de potencia de 2026.

Una de las decisiones técnicas más interesantes de Ferrari se centra en su turbina Honeywell deliberadamente más pequeña en comparación con las unidades de la competencia. Esta elección estratégica limita el turbo lag, optimizando el despliegue del MGU-K durante la aceleración y maximizando la energía eléctrica en las rectas.
La ventaja se vuelve especialmente evidente en las salidas de carrera, donde los turbos más grandes necesitan bastante más tiempo para generar la presión de soplado necesaria.
Las simulaciones de salida revelaron aproximadamente 10 segundos de tiempo de activación del sistema de arranque, lo que otorga una ventaja notable a los pilotos que llegan pronto a su posición en la parrilla. Esta sofisticación técnica también explica la oposición de Ferrari a posibles cambios de reglamento, pese a las preocupaciones de seguridad planteadas por McLaren.
La combinación de Ferrari de fiabilidad del motor, decisiones técnicas estratégicas y un completo paquete de mejoras aerodinámicas sitúa a la Scuderia como una auténtica aspirante al título en 2026. Con el paquete mejorado de esta semana y la recopilación continua de datos, cabe esperar que el equipo extraiga bastante más rendimiento a medida que afina el SF-26 de cara a Melbourne.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.