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La primera comparecencia de Lewis Hamilton ante los medios en la temporada 2026 de Fórmula 1 dejó titulares que parecían sugerir un rechazo total a la nueva era reglamentaria. Los comentarios del siete veces campeón del mundo sobre coches que se sienten «más lentos que la GP2», sistemas «ridículamente complejos» y «600 metros levantando y dejando rodar en una vuelta de clasificación» dibujaron un panorama sombrío para el futuro del automovilismo. Para quienes escriben titulares, era contenido servido en bandeja; pero la historia completa exige bastante más matiz.
Para entender el tono crítico de Hamilton, hay que mirar más allá de los soundbites y fijarse en las circunstancias que rodearon sus declaraciones. La actitud del piloto de Ferrari durante la sesión del miércoles en Sakhir difería notablemente de su valoración más optimista tras el shakedown privado de Barcelona. ¿La diferencia? Unas condiciones de pista complicadas que afectaron al rendimiento de todos.
«En Barcelona no se sintió tan mal. Aquí ha soplado mucho viento, hace bastante más calor, así que es mucho más difícil encontrar el equilibrio adecuado», explicó Hamilton, reconociendo que «todo el mundo está sufriendo con ello». Las fuertes rachas de viento y la superficie polvorienta convirtieron la primera sesión en un reto para todos los competidores, condicionando sus primeras impresiones.
Aunque el ritmo relativo de Hamilton parecía preocupante —terminó cuarto más rápido, a un segundo de Max Verstappen—, los tiempos de la sesión fueron en realidad nueve segundos más rápidos que la pole de Fórmula 2 en Sakhir 2025, lo que deja en evidencia lo hiperbólico de su comparación con la GP2.

Pese a los soundbites críticos, Hamilton sostuvo que el paquete de 2026 supone un avance. El coche más corto y ligero, con características de menor carga aerodinámica, encaja con su estilo de pilotaje de una forma que la anterior era del efecto suelo nunca llegó a hacerlo. «Es bastante divertido, como ir de rally», comentó, describiendo cómo el comportamiento de la máquina difiere de manera fundamental respecto a las generaciones recientes. De hecho, Hamilton repitió a lo largo de su comparecencia que, en conjunto, sigue siendo «un coche más divertido de conducir».
Esta perspectiva tiene un peso importante, dadas sus conocidas dificultades con el reglamento 2022–2025. Al no haber terminado de conectar con los coches de efecto suelo, la visión positiva del piloto de 41 años sobre la nueva fórmula sugiere un entusiasmo genuino por debajo de la crítica.
La crítica más sustancial de Hamilton no se centra en la velocidad ni en las características de conducción, sino en la complejidad y la accesibilidad. Las exigencias de gestión de energía —ejemplificadas por tramos de 600 metros levantando y dejando rodar durante las vueltas de clasificación— suponen un cambio de fondo respecto a las carreras tradicionales. Y, lo que es más preocupante para el relato del deporte, expresó una inquietud real sobre si los aficionados podrán entenderlo.

«Ninguno de los aficionados va a entenderlo», afirmó Hamilton sin rodeos, describiendo los sistemas de gestión del motor como tan intrincados que «necesitas una carrera para entenderlo todo del todo». Esta preocupación toca el núcleo de la misión de la Fórmula 1: enganchar a la audiencia. Sin comprensión por parte del público, el deporte corre el riesgo de perder atractivo narrativo, independientemente del espectáculo en pista.
La crítica de Hamilton, por tanto, no refleja pesimismo sobre el potencial de 2026, sino preocupaciones legítimas sobre su presentación y su complejidad. Las dificultades de inicio de temporada en condiciones exigentes y la fricción natural de adaptarse a una maquinaria revolucionaria no deberían eclipsar las señales alentadoras de los entornos de pruebas controlados. A medida que avance el desarrollo y mejoren las condiciones, el panorama completo se irá aclarando.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.