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El director del equipo McLaren, Andrea Stella, ha lanzado un llamamiento urgente para que la Fórmula 1 introduzca ajustes de seguridad cruciales en su revolucionaria normativa de unidades de potencia de 2026 antes del Gran Premio de Australia, el 8 de marzo. La petición llega después de que el test de pretemporada en Baréin dejara al descubierto tres problemas operativos y de seguridad de gran calado que amenazan tanto el bienestar de los pilotos como la calidad de la competición.
Las unidades de potencia de 2026 suponen un cambio sísmico para el deporte, con los componentes eléctricos aportando ahora casi el 50% de la potencia total. Aunque la innovación impulsa a la F1 hacia adelante, las complejidades técnicas reveladas durante las pruebas han llevado a Stella a exigir una intervención urgente en la reunión de la Comisión de F1 de la próxima semana, un encuentro con los 11 equipos, la FIA y los responsables de la Fórmula 1.

El asunto más peligrosamente inmediato afecta a los procedimientos en parrilla y la preparación de la unidad de potencia. Con la eliminación del sistema híbrido MGU-H, los coches dependen por completo del motor V6 turbo para la aceleración inicial, lo que obliga a los pilotos a mantener el motor muy alto de vueltas durante más de 10 segundos para generar suficiente presión de soplado y eliminar el turbo-lag.
Durante los test de Baréin, la ventana de tiempo resultó peligrosamente ajustada, con pilotos en la parte trasera de la parrilla que podrían no llegar a completar la carga necesaria antes de que se apaguen los semáforos. Franco Colapinto, de Alpine, sufrió el viernes un fallo del sistema anti-calado, lo que puso de relieve la fragilidad mecánica del sistema actual. Stella subrayó la gravedad de la situación: "Hay algunos temas que son simplemente más importantes que el interés competitivo. Y para mí, tener seguridad en la parrilla, que se puede lograr con un ajuste simple, es algo obvio."

La segunda preocupación tiene que ver con la peligrosa práctica del "lift and coast" —levantar el pie del acelerador y dejar rodar para recargar la batería—. Los coches que vienen detrás, si no son conscientes de una desaceleración repentina, podrían enfrentarse a consecuencias catastróficas. Stella recordó incidentes históricos en los que un coche salió por los aires, en concreto el accidente de Mark Webber en Valencia 2010 y el de Riccardo Patrese en Estoril 1992, como advertencias que el deporte no puede permitirse repetir.
El ahorro de energía es tan crítico con la normativa de 2026 que la complejidad del circuito influye directamente en este riesgo. Barcelona y Baréin —trazados relativamente sencillos— ni siquiera se consideran los peores escenarios; en circuitos más exigentes en consumo, los incidentes podrían agravarse aún más.

Por último, la eliminación del DRS y la introducción de la aerodinámica activa han creado una crisis de adelantamientos. Aunque ahora todos los coches pueden aplanar los alerones en las rectas designadas, esto elimina cualquier ventaja competitiva para el piloto que persigue.
Según Stella, los pilotos de McLaren encontraron "extremadamente difícil adelantar" durante los test de Baréin. El modo de impulso que lo sustituye ofrece una diferencia de velocidad insuficiente para compensar, ya que los coches no disponen de suficiente energía restante en la batería como para desplegar una potencia significativa. Una solución propuesta pasa por reducir la potencia eléctrica máxima permitida desde 350 kW, lo que potencialmente permitiría un despliegue de energía superior y oportunidades de adelantamiento más efectivas.

El mensaje de Stella es inequívoco: "Estas soluciones técnicas sencillas existen y se debatirán en la próxima Comisión de F1". Con la seguridad como argumento que podría permitir a la FIA aplicar cambios de forma unilateral, el organismo regulador afronta una presión creciente para actuar con decisión. La credibilidad de la Fórmula 1 depende de abordar estas preocupaciones antes de que los pilotos salten a pista en Albert Park.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.