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La fase inicial de la temporada de Fórmula 1 ha dejado al descubierto con crudeza la magnitud de los problemas estructurales de Williams, y el fin de semana del Gran Premio de China puso en evidencia lo que podría ser el defecto más preocupante hasta ahora.
Tras llegar tarde a los test de pretemporada y rodar con un peso muy por encima del límite, el complicado nacimiento del FW48 quedó en evidencia desde el primer momento. Al coche le faltaba ritmo, y el sobrepeso ofrecía una explicación evidente. Pero como dejó claro Alex Albon en China, eso ya no es una excusa suficiente.
"No podemos escondernos detrás del peso", afirmó.
Los problemas van mucho más allá.
Albon vivió un fin de semana muy duro en China. Múltiples cambios de reglajes no lograron mejorar el equilibrio, y problemas de fiabilidad tras un cambio de caja de cambios le impidieron finalmente tomar la salida el domingo.
"Nada parece arreglar el coche", admitió.
En el centro del problema está un fenómeno que Albon describió como que el coche va "sobre tres ruedas".

El fenómeno de ir sobre tres ruedas se produce cuando uno de los neumáticos —normalmente el trasero interior en curva— se levanta o pierde gran parte de su carga. Aunque el neumático no llegue a despegarse completamente del asfalto, la reducción de carga genera la sensación y el efecto de estar rodando con solo tres ruedas apoyadas.
Las consecuencias son importantes:
El resultado es un coche inconsistente y poco fiable en situaciones de carga media y alta.
Una rigidez excesiva en el balanceo o una altura demasiado agresiva bajo grandes transferencias de carga pueden contribuir a este comportamiento. El FW48 presenta un diseño con alto rake para 2026 y desde los test se ha mostrado notablemente rígido. Ahora surge una pregunta clave: si el comportamiento en pista coincide realmente con lo que indicaban las simulaciones.
"Hay muchos problemas de equilibrio en el coche", explicó Albon. "Tampoco estamos viendo la carga aerodinámica que esperábamos, así que es una acumulación de factores".
La reducción de peso sigue formando parte del plan de recuperación, pero se está abordando en paralelo con los esfuerzos por reequilibrar el coche y recuperar carga aerodinámica con mayor rapidez.

Lo más importante es que no se trata de una queja aislada.
Williams lleva tiempo teniendo dificultades para ofrecer un comportamiento predecible en curvas largas, especialmente cuando se combinan frenada y carga lateral. La frenada en línea recta ha sido estable, pero la entrada en curva bajo fuerzas combinadas ha dejado al descubierto debilidades de forma reiterada.
Históricamente, el equipo ha considerado que su suspensión carecía de la flexibilidad necesaria para proporcionar a Albon la respuesta contundente del tren delantero que prefiere en curvas de media velocidad. La rueda trasera interior empezaba a levantarse. Cerrar el diferencial puede reducir el deslizamiento excesivo, pero a menudo introduce subviraje, un compromiso difícil de resolver sin atacar la causa de raíz.
Albon sugirió que los cambios realizados de la noche a la mañana en China podrían haber apuntado hacia una solución, y una de las frustraciones por no salir desde el pitlane fue no poder probar esos ajustes en condiciones de carrera. Sin embargo, en el contexto de problemas persistentes, sonó más a esperanza que a una solución definitiva.

El calendario sin carreras en abril puede ofrecer un respiro bienvenido.
Antes, Williams deberá afrontar Japón el próximo fin de semana, tras lo cual dispondrá de un mes para abordar lo que Albon describió como una lista "enorme" de problemas. Entre ellos:
China puso de manifiesto la fragilidad del paquete actual. Mientras Albon quedaba fuera, Carlos Sainz rescató un noveno puesto en una carrera marcada por los abandonos. El resultado fue poco probable y no oculta la preocupación de fondo: ninguno de los dos pilotos afronta actualmente un fin de semana con verdadera confianza.
"Sabemos que somos demasiado lentos y que estamos lejos de donde queríamos estar, de donde esperábamos estar", dijo Sainz.
Reconoció que el peso es solo una parte del déficit.
"Una parte es el peso que sabemos que debemos quitarle al coche, pero otra parte, una parte muy grande, es la carga aerodinámica que necesitamos mejorar. Tampoco hemos sido el coche más fiable".
Su veredicto fue directo.
"Sinceramente, tenemos que dar un paso adelante porque estamos teniendo demasiados problemas en demasiadas áreas y, como equipo, necesitamos profundizar y reaccionar".
Los dos puntos sumados en China pueden servir de motivación, pero no disimulan la magnitud del desafío. El FW48 no está simplemente pasado de peso o momentáneamente desajustado: parece fundamentalmente inestable.
Si Williams no logra estabilizar su plataforma mecánica, recuperar carga aerodinámica y restablecer la fiabilidad, la temporada corre el riesgo de convertirse en una larga operación de recuperación en lugar del paso adelante que había previsto.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.
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