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Carlos Sainz ha restado importancia a los temores de que el debut de la Fórmula 1 en Madrid se convierta en un auténtico caos, a pesar del complicado precedente vivido en el nuevo circuito Madring.
El trazado albergará su primer Gran Premio de Fórmula 1 en la 14.ª cita de la temporada 2026, tomando el relevo de la anterior sede del Gran Premio de España. Las instalaciones, en obras durante varios años, acogieron recientemente unos test de temporada de Fórmula 3 antes de su estreno en el gran circo.
Esas pruebas sirvieron de aviso sobre las exigencias del circuito. A lo largo de dos jornadas, los comisarios ondearon 19 banderas rojas, 11 de ellas provocadas por impactos contra las protecciones. Un balance que no tardó en suscitar dudas sobre si el fin de semana madrileño se traducirá en una cadena de incidentes, especialmente en la sesión de clasificación.
Para conocer más detalles sobre el trazado, consulta nuestra guía sobre qué esperar del Madring: el nuevo trazado de la F1 en Madrid.
Con todo, Sainz no le resta dificultad al reto. El madrileño considera que la combinación del trazado, la cercanía de los muros y la potencia de los monoplazas pondrá a prueba a toda la parrilla desde el primer momento.
«Con la disposición de las barreras y el dibujo de la pista, va a ser uno de los mayores desafíos que ha visto la F1 en los últimos tiempos», afirmó Sainz.

El piloto español comparó el Madring con trazados como Yeda, Bakú y, en cierta medida, Macao. Referencias que definen con claridad el carácter que espera del circuito: una pista sumamente exigente donde la precisión resulta crucial y el margen de error es mínimo.
«El circuito me recuerda mucho a Yeda, me recuerda mucho a Bakú e incluso un poco a Macao en ciertos aspectos», explicó. «Afrontar algo así en la F1 con 1.000 caballos de potencia va a ser un desafío muy interesante».
Aun así, Sainz no cree que el Gran Premio vaya a descontrolarse. Destacó la experiencia acumulada del campeonato al competir en circuitos urbanos de alta velocidad con los muros pegados al asfalto, y recalcó que ese tipo de citas se han gestionado por lo general sin contratiempos graves.
«Viendo la pista y lo sucedido en los test de F3, creo que todos contamos con coches de seguridad, banderas rojas y banderas amarillas en la clasificación», comentó.
Sin embargo, contemplar ese escenario no equivale a pronosticar un descalabro. Sainz remarcó que la Fórmula 1 visita cada vez más pistas similares a Yeda o Bakú, con más barreras y plenamente integradas en el entorno urbano.
«Hay más muros y no hemos tenido problemas. De hecho, las carreras suelen salir bastante bien en todos esos sitios», añadió. «Es la misma tendencia hacia la que nos estamos dirigiendo».
El estreno del Madring promete, por tanto, un fin de semana inaugural de máxima exigencia, aunque Sainz confía en que la veteranía de la Fórmula 1 en circuitos de este perfil evitará que las interrupciones se conviertan en las protagonistas de la cita.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.