
Cargando

Tras confirmarse que los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudí han sido cancelados, la magnitud financiera de la decisión de la Fórmula 1 empieza ahora a hacerse evidente.
La carrera de Baréin en Sakhir estaba programada del 10 al 12 de abril, mientras que el Gran Premio de Arabia Saudí debía celebrarse la semana siguiente. Su eliminación del calendario deja un vacío de cinco semanas entre Japón (27–29 de marzo) y Miami (1–3 de mayo), sin que haya eventos sustitutos previstos.
Las cancelaciones se producen en medio del conflicto en curso en Oriente Medio, después de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques contra Irán a finales de febrero. Aunque la Fórmula 1 y la FIA han insistido en que la seguridad es la máxima prioridad, las consecuencias comerciales son significativas.

El conflicto ya ha alterado la temporada 2026 más allá de las dos pruebas canceladas. Centros clave de tránsito en la región del Golfo, incluidos Dubái y Doha, han sido cerrados, obligando a redirigir al personal de los equipos y el transporte de mercancías.
En Baréin, en particular, el distrito residencial de Juffair en Manama —donde tradicionalmente se alojan muchos miembros del personal de la F1 durante el fin de semana de carrera— alberga una base naval estadounidense, lo que subraya la sensibilidad en materia de seguridad que rodea la decisión.
Con el calendario reducido ahora a 22 carreras, el ritmo deportivo de la temporada cambia. Sin embargo, el mayor impacto se encuentra en las consecuencias financieras.
Según una nota de análisis de Guggenheim Partners, la cancelación de los dos Grandes Premios supondrá para la Fórmula 1 una pérdida de entre 190 y 200 millones de dólares (143–151 millones de libras) en ingresos, además de 80 millones de dólares (60 millones de libras) en EBITDA.
Aunque la cifra es considerable, no pone en riesgo la viabilidad del campeonato. El año pasado, la Fórmula 1 generó 3.870 millones de dólares en ingresos totales, lo que amortigua el impacto inmediato. No obstante, los números ponen de relieve la importancia estratégica de las citas de Oriente Medio dentro del modelo comercial del deporte.

Actualmente hay cinco pruebas en Oriente Medio en el calendario de la Fórmula 1: Baréin, Arabia Saudí, Azerbaiyán, Catar y Abu Dabi. En conjunto, la región aporta más de 250 millones de dólares (188 millones de libras) anuales en cánones de promotor, según estimaciones de Guggenheim.
El desglose estimado es el siguiente:
En comparación, los circuitos europeos históricos pagan considerablemente menos. Silverstone aporta alrededor de 26 millones de dólares (19 millones de libras), mientras que Monza paga entre 20 y 30 millones de dólares (15–22 millones de libras).
La diferencia explica por qué las carreras del Golfo tienen tanto peso en la estructura financiera de la Fórmula 1. Incluso con ingresos anuales cercanos a los 4.000 millones de dólares, la eliminación de solo dos pruebas en esta región se traduce en un impacto de nueve cifras.
En última instancia, aunque las preocupaciones por la seguridad han motivado la decisión, este episodio deja al descubierto una realidad económica: los Grandes Premios de Oriente Medio no son simples citas del calendario, sino pilares fundamentales del modelo comercial de la Fórmula 1.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.
¿Quieres agregar un comentario? ¡Descarga nuestra app para unirte a la conversación!
Comentarios
Sin comentarios aún
¡Sé el primero en compartir tus pensamientos!