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Fernando Alonso ha revelado que empezó a perder la sensibilidad en las manos y los pies antes de abandonar el Gran Premio de China 2026, mientras los persistentes problemas con la unidad de potencia Honda de Aston Martin siguen ensombreciendo su temporada.
El fabricante japonés, que se ha asociado con Aston Martin como su nuevo socio oficial de fábrica para 2026, aún está luchando por adaptarse a la nueva normativa de unidades de potencia de la Fórmula 1. Las continuas preocupaciones por la fiabilidad —en particular las fuertes vibraciones del motor— ya han marcado el inicio del proyecto.
En Shanghái, el problema alcanzó un nuevo nivel.
Alonso se retiró tras 32 vueltas, mientras que su compañero Lance Stroll ya había quedado fuera en la vuelta 10 por un presunto problema de batería. Según el propio Alonso, las vibraciones del motor de combustión interna no solo estaban dañando los componentes, sino que también le estaban pasando factura físicamente.

“Me retiré porque las vibraciones del motor hoy eran diferentes —o mejor dicho, excesivas— y a partir de la vuelta 20 aproximadamente empecé a perder toda la sensibilidad en las manos y los pies”, declaró Alonso a DAZN.
El bicampeón del mundo rodaba en la parte trasera del pelotón, por detrás de los Cadillac y tras haber sido adelantado por ambos, cuando decidió abandonar.
“Seguir hasta el final de la carrera perdiendo la sensibilidad en las manos y los pies no tenía mucho sentido.”
Más tarde, ante los medios escritos, Alonso admitió que “probablemente tampoco habría podido terminar la carrera”, aunque no aclaró si se refería a un posible fallo de batería o al empeoramiento de su estado físico.
“[Las vibraciones] fueron peores hoy que en cualquier otra sesión del fin de semana”, afirmó. “Íbamos con una vuelta perdida, éramos últimos. Probablemente no tenía sentido continuar.”

Los problemas en China reflejaron lo ocurrido en el Gran Premio de Australia, donde ambos Aston Martin también se retiraron. Las vibraciones procedentes del motor de combustión interna de Honda han dañado repetidamente las baterías, lo que genera preocupación no solo por la fiabilidad, sino también por la comodidad del piloto y el posible impacto a nivel nervioso.
Desde la perspectiva de Honda, hubo ligeras mejoras.
“Hemos mejorado las vibraciones a nivel de sistemas, pero sigue siendo un problema para la comodidad del piloto”, señaló Shintaro Orihara, director general en pista y jefe de ingeniería de Honda.
Alonso, sin embargo, dejó claro que el hardware principal no había cambiado.
“El motor era exactamente el mismo que en Australia”, afirmó.
Sugirió que parte de las supuestas mejoras se habían logrado de forma artificial, reduciendo las revoluciones del motor para disminuir los niveles de vibración.
“Algunos de los pasos que dimos se consiguieron de forma artificial”, explicó Alonso. “Quiero decir, simplemente bajando las RPM del motor y cosas así, para que todo vibre menos. Pero en carrera, obviamente, necesitas subir mucho las revoluciones cuando intentas adelantar o cuando tienes que recargar energía o algo así. Con el paso del tiempo es más difícil. Es más exigente.”
A pesar de los contratiempos, Alonso insistió en que Honda debe disponer de más tiempo para resolver el problema.

Hubo al menos un momento positivo en Shanghái. Alonso protagonizó una salida fulgurante —un aspecto que siempre ha sido uno de sus puntos fuertes— y pasó del 15º puesto en parrilla (18º si se excluyen tres pilotos que no tomaron la salida por delante) al 10º al término de la primera vuelta.
Cinco vueltas después, sin embargo, ya había caído de nuevo hasta la 15ª posición.
“Sí, las salidas son divertidas”, comentó Alonso. “Igual que en Australia, el coche parece arrancar muy bien. En la primera vuelta es cierto que todos tenemos el mismo nivel de batería, que está al máximo. Luego entramos en este campeonato del mundo de la batería, y ahí no somos tan buenos como los demás.”
Esa valoración resume el panorama general: aunque Aston Martin puede mostrar destellos de competitividad en condiciones controladas, las limitaciones estructurales de su unidad de potencia —especialmente en el rendimiento de la batería y la gestión de las vibraciones— siguen siendo un punto débil crítico.
Hasta que esos problemas se solucionen, tanto la fiabilidad como la comodidad del piloto seguirán siendo preocupaciones centrales para el equipo y su asociación con Honda.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.
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