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Lando Norris no ha encontrado demasiados motivos para el optimismo de cara a encadenar su tercera victoria consecutiva en Monza, tras dos sesiones de entrenamientos libres complejas antes del Gran Premio de Italia.
El vigente campeón del mundo terminó cuarto en la FP2, a 0,384 segundos del Mercedes de George Russell, mientras que su compañero en McLaren, Oscar Piastri, fue sexto. Más preocupante aún para Norris fue el déficit relativo de ritmo frente al equipo oficial de la estrella, en especial en áreas de la pista donde McLaren confiaba en ser más competitivo.
«No ha ido muy bien, estamos sufriendo bastante más con el ritmo», admitió Norris. «Para ser sinceros, en las curvas donde esperábamos ir bien, vamos mal. Y en las que creíamos que nos costarían, no estamos tan mal, pero seguimos lejos. Así que, ahora mismo, no estamos en una buena posición. Veremos qué podemos solucionar esta noche».

El balance del viernes para McLaren no dependió únicamente del paso por curva. Las lecturas de telemetría GPS reflejaron que Norris y Piastri cedían tiempo frente a Russell sobre todo en las rectas, lo que apunta a un déficit vinculado a la eficiencia aerodinámica del MCL40 y al mapa de entrega de potencia de su batería. Norris también pareció dejarse casi una décima de segundo en la rápida variante Ascari, un tramo que sobre el papel se adaptaba bien al monoplaza británico.
Por el contrario, la escudería logró rodar cerca de Russell en las chicanes más lentas (la primera y la segunda variante), a pesar de que esas zonas no suelen favorecer al monoplaza de 2026 de McLaren. El orden competitivo sigue en el aire, pero la base del equipo de Woking aún dista de lo que Norris necesita. El resumen del viernes en Monza ofrece un análisis más profundo del ritmo visto en esta jornada inaugural.

Ferrari también se postuló como una seria amenaza, con Charles Leclerc logrando el segundo mejor crono en los Libres 2 gracias a una unidad de potencia evolucionada y a mejoras aerodinámicas específicas para el trazado italiano.
Norris, que llega a Monza tras vencer en Hungría y los Países Bajos, reconoció la dificultad del desafío: «Va a ser bastante más duro que antes, sin duda. Las distancias están muy apretadas entre los de arriba. Y los que vienen por detrás tampoco están lejos, así que pueden darnos una sorpresa en cualquier momento».
El británico añadió además que no ve a McLaren disputando la pole en estos momentos, fijando como objetivo prioritario cosechar «un resultado decente».

El director técnico de McLaren, Neil Houldey, explicó que el nuevo concepto de alerón trasero rotativo, conocido como "H-Wing", rindió según lo previsto en las simulaciones. El equipo se mostró moderadamente satisfecho con el equilibrio del coche entre las secciones de alta y baja velocidad, aunque todavía se encuentra a unas tres décimas de sus objetivos.
La prioridad inmediata pasa por la gestión energética. McLaren confía en recortar tiempo mejorando tanto la regeneración como el despliegue eléctrico, mientras que el alerón H debería aportar más rendimiento a lo largo del fin de semana. La meta está definida: arañar esas últimas décimas indispensables para que Norris y Piastri vuelvan a meterse en la lucha.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.