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Lewis Hamilton ha revelado hasta qué punto ha estado involucrado en la gestación del monoplaza de Ferrari para la temporada 2026 de Fórmula 1, subrayando cómo su influencia entre bastidores empieza ahora a traducirse en resultados en pista.
Tras incorporarse a la escudería de Maranello en 2025, después de una etapa de 12 años en Mercedes —una asociación que le dio seis de sus siete títulos mundiales—, Hamilton atravesó inicialmente un periodo de adaptación complicado. Pero 2026 ha supuesto un punto de inflexión evidente. A sus 41 años, ha comenzado la temporada con fuerza y logró su primer podio con Ferrari en el Gran Premio de China, una señal clara de la creciente sintonía entre piloto y máquina.
En declaraciones previas al Gran Premio de Japón, Hamilton confirmó que desempeñó un papel importante en el desarrollo del coche actual del equipo.
"Así es", respondió Hamilton cuando le preguntaron por su positivo inicio de temporada. "Ha sido un comienzo de año realmente bueno, y la energía dentro del equipo y la manera en que estamos trabajando juntos han sido muy, muy positivas."
De forma clave, destacó el trabajo realizado en el simulador durante la campaña anterior como base del progreso de este año.
"Estoy disfrutando pilotar el nuevo coche, y es un monoplaza en cuyo desarrollo tuve un papel importante el año pasado a través del trabajo en el simulador. Es agradable ver que algunas de las cosas que pedí se han incorporado al diseño del coche y poder sentirlas en pista, y además de forma positiva."
Ese circuito de retroalimentación —desde las aportaciones en el simulador hasta su reflejo tangible en el comportamiento en pista— parece ser un factor determinante en su mayor nivel de comodidad. Percibir en el producto final los cambios que solicitó sugiere una alineación más estrecha entre las preferencias de pilotaje de Hamilton y la dirección técnica de Ferrari.

Hamilton también ofreció detalles sobre la magnitud del ajuste necesario al incorporarse a una nueva organización, especialmente una liderada por Fred Vasseur.
"Es una diferencia enorme y un reto enorme. Creo que la gente, cuando lo ve desde fuera, no entiende lo grande que es cambiar a un nuevo equipo."
Subrayó que el desafío va mucho más allá de conducir un coche distinto.
"Puedes llegar y sentarte en el cockpit, pero tienes que aprender nuevas herramientas, adaptarte a una cultura diferente y a una forma distinta de trabajar, e integrar todo eso con tu propia manera de hacer las cosas."
La transición se vio además condicionada por las circunstancias de la temporada pasada.
"Si miras el año pasado, por ejemplo, era el final de una era de coches y no desarrollamos el monoplaza durante la temporada. Así que nos quedamos un poco estancados con lo que teníamos, que al final no era suficiente para luchar por victorias. Pero aprendimos muchísimo como equipo y estamos aplicando esas lecciones este año, y el inicio ha sido mucho mejor."
Ese proceso de asimilar aprendizajes en lugar de buscar resultados inmediatos parece estar dando ahora sus frutos. Con un arranque más sólido en 2026 y un coche moldeado en parte por sus propias aportaciones al desarrollo, la integración de Hamilton en Ferrari ya no es solo simbólica: es técnica, cultural y cada vez más competitiva.
Las primeras señales apuntan a que los cimientos asentados durante la campaña de transición de 2025 comienzan a traducirse en resultados medibles en la pista.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.
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