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Liam Lawson afrontará una penalización en la parrilla de salida del Gran Premio de Italia después de que Red Bull introdujera nuevos componentes en la asignación de unidades de potencia del monoplaza de Isack Hadjar, según ha podido saber RacingNews365.
Esta sustitución se produce mientras Hadjar permanece de baja en Monza mientras continúa recuperándose de la lesión de muñeca sufrida durante el parón veraniego de la Fórmula 1. No obstante, un detalle reglamentario clave es que los componentes se han asignado específicamente al RB22 de Hadjar y no al piloto que ocupa el habitáculo este fin de semana.
Dicha distinción significa que Lawson no debería afrontar una sanción adicional cuando regrese a su monoplaza habitual en Racing Bulls. Aunque su vuelta podría demorarse hasta después del Gran Premio de España de la próxima semana, el cambio en el motor queda vinculado a la asignación del monoplaza, evitando así un segundo castigo para el piloto neozelandés.
Esta novedad llega tras la decisión de Red Bull de mantener a Lawson al volante en Monza mientras Hadjar sigue con su rehabilitación. La ausencia de Hadjar y el rol de Lawson en Monza se confirmaron recientemente.
El director técnico de Red Bull, Pierre Waché, dio a entender el viernes que Lawson asumiría el retraso en la parrilla. Esa previsión condicionó el plan de trabajo de Lawson durante la FP2, donde siguió un programa de rodaje ligeramente diferente.
Por el momento no se ha confirmado de forma oficial qué componentes exactos de la unidad de potencia se han sustituido en el coche de Lawson. En consecuencia, todavía se desconoce la magnitud precisa de la sanción, aunque el retroceso en la parrilla se da por hecho.
Para Red Bull, Monza representa un escenario idóneo para asumir un contratiempo de este tipo. El trazado italiano destaca por ofrecer grandes opciones de adelantamiento, por lo que muchas escuderías suelen elegir este circuito para cumplir penalizaciones de motor en lugar de arrastrarlas a trazados donde rebasar resulta mucho más complejo.
Lawson arrancará así el Gran Premio de Italia desde una posición retrasada y comprometida, pero con la tranquilidad de que no arrastrará penalizaciones futuras cuando vuelva a competir con Racing Bulls. Su atención inmediata se centra ahora en remontar tantas posiciones como sea posible en el emblemático Templo de la Velocidad.
Lawson no será el único piloto obligado a arrancar desde la parte trasera del pelotón en Monza. Kimi Antonelli, con Mercedes, y Alex Albon, de Williams, ya han montado componentes nuevos en sus unidades de potencia y también saldrán desde el fondo de la parrilla este domingo.
Con tres pilotos condicionados por sanciones, los primeros compases de la prueba cobrarán una notable relevancia estratégica, en una carrera donde los equipos deberán sopesar el lastre de arrancar rezagados frente a la facilidad para adelantar que brinda el circuito de Monza.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.