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Ollie Bearman ha admitido con franqueza que su paso por la Fórmula 2 no le sirvió en absoluto para prepararse ante las brutales exigencias físicas de la Fórmula 1, una realidad que le golpeó con fuerza en su primera vuelta al volante de un monoplaza de la categoría reina.
El piloto británico saltó a la fama en el Gran Premio de Arabia Saudí de 2024, cuando fue llamado a última hora para sustituir a Carlos Sainz en Ferrari, después de que el español fuera operado de urgencia de apendicitis. A pesar de las extraordinarias circunstancias, Bearman realizó un debut sereno e impresionante, cruzando la línea de meta en séptima posición.

Al reflexionar sobre la experiencia en un vídeo junto a su compañero de equipo en Haas, Esteban Ocon, Bearman describió vívidamente el impacto que supuso para su cuerpo.
"Mi primera vuelta en los Libres 3 fue unos 12 segundos más rápida que la vuelta de la pole que hice en F2 el día anterior", recordó. "En mi primera tanda, mi cuello ya estaba destrozado. Así que no tenía muchas ganas de correr esa carrera. Y me dolió".
Cuando Ocon intervino para decir que nada prepara realmente a un piloto para la carga que ejerce el cuello en un coche de F1, Bearman estuvo de acuerdo rápidamente: "Exacto. Porque la F2, para mí, era físicamente fácil. El cuello ni siquiera era un factor. Luego hice una carrera de F1 y mi cuello lo era todo. Fue un paso de gigante. Pero fue un día divertido, una noche divertida".
El contraste es un crudo recordatorio del abismo físico que existe entre las categorías inferiores y la cima del automovilismo, un vacío que ni siquiera la serie de formación más completa puede salvar por completo.

A pesar de las molestias, la actuación de Bearman en pista fue sencillamente notable. Tras clasificarse undécimo —quedándose fuera de la Q3 por apenas 0,036 segundos—, logró defenderse tanto de Lando Norris como de Lewis Hamilton en las últimas etapas de la carrera para asegurar ese séptimo puesto. El resultado también le convirtió en el piloto más joven de la historia en competir para Ferrari.
Aunque la adrenalina pudo mantener el dolor a raya durante la carrera, Bearman reconoció que simplemente no tenía margen para pensar en la situación, ni en la presión que conllevaba.
"No podía estresarme. Estaba intentando aguantar con el cuello", dijo.
Pero mientras él mantenía la compostura en el habitáculo, su padre no tuvo esa suerte. Observando nervioso desde el fondo del garaje de Ferrari, la emoción del momento no pasó desapercibida para el joven Bearman.

"Que él pudiera compartir esa experiencia conmigo, de pie en el fondo del garaje, creo que estaba luchando contra los nervios, pero fue muy especial compartir ese día con él", añadió Bearman.
Aquella aparición puntual resultó ser el trampolín para una carrera a tiempo completo en la F1. Bearman consiguió un asiento en Haas e impresionó durante toda su temporada de novato con la escudería estadounidense en 2025. Su compañero de equipo, Ocon, por su parte, se ha visto sometido a otro tipo de presiones, con dudas crecientes sobre su propio futuro en el equipo en 2026.
Para Bearman, sin embargo, la historia de Yeda sigue siendo una de las narrativas de debut más fascinantes de la historia reciente de la F1: un adolescente, un cuello dolorido y unos puntos conseguidos contra todo pronóstico.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.
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