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Ferrari debe cerrar filas en torno a Lewis Hamilton si quiere mantener una posibilidad realista de influir en el campeonato de pilotos, según ha argumentado el exingeniero del equipo Rob Smedley.
Hasta ahora, la escudería se ha resistido a imponer una preferencia clara entre Hamilton y Charles Leclerc, a pesar de la notable diferencia en sus posiciones en el campeonato. Hamilton se encuentra empatado en el segundo puesto, a 59 puntos del líder Kimi Antonelli, mientras que Leclerc ocupa la quinta plaza, a 87 puntos de distancia.
Esa política quedó bajo la lupa durante el Gran Premio de los Países Bajos. Hamilton, con neumáticos más frescos, alcanzó a Leclerc, pero Ferrari no dio instrucciones al monegasco para que le cediera el paso. La decisión dejó a Hamilton frustrado y reavivó el debate sobre si Ferrari está sacrificando puntos valiosos al evitar las órdenes de equipo. Esta controversia se suma a una discusión similar en Hungría, donde Leclerc heredó la cuarta posición después de que Hamilton recibiera una penalización de cinco segundos; algunos argumentaron que Ferrari debería haber pedido a Leclerc que cediera su posición.
La última disputa también sigue a las críticas de Hamilton sobre el tiempo perdido por Ferrari en el Gran Premio de los Países Bajos, lo que aumentó las dudas sobre la ejecución del equipo en Zandvoort.
Smedley, quien trabajó para Ferrari entre 2004 y 2014, cree que la reticencia del equipo a elegir una dirección se está convirtiendo en una debilidad competitiva. En declaraciones a High Performance Racing, afirmó que Ferrari necesita apoyar a Hamilton si quiere arrebatar puntos a Mercedes.
«Mi opinión, desde el principio, siempre ha sido que, si Ferrari quiere tener un impacto en este campeonato mundial, van a tener que apoyarle», dijo Smedley.
Reconoció que colocar a Leclerc en un papel de apoyo sería difícil tanto para el piloto como para su lado del garaje. Sin embargo, Smedley subrayó que el acuerdo debería verse como una respuesta a la temporada actual y no como un estatus permanente.
«Llegas al final del año, todos los puntos se reinician y los pilotos pueden volver a competir entre ellos», señaló. «No es un estatus de número uno por contrato año tras año».
El argumento central de Smedley es que Ferrari no puede confiar en que los eventos se resuelvan por sí solos. El equipo no posee constantemente el coche más rápido, pero él cree que en ocasiones ha tenido el paquete más fuerte y debe convertir esas oportunidades en el máximo de puntos para Hamilton.
Ferrari había considerado anteriormente el campeonato de constructores como el objetivo más realista. Se encuentra a 87 puntos de Mercedes, mientras que McLaren también está emergiendo como una amenaza. Una exitosa mejora del motor en Monza podría fortalecer las perspectivas de título de Hamilton, e intensificar la presión sobre Ferrari para establecer una jerarquía.
Al mismo tiempo, Ferrari debe sopesar la ganancia competitiva frente al posible impacto psicológico en Leclerc, quien ha estado con el equipo desde 2019 y recientemente firmó un nuevo contrato que se extiende hasta la década de 2030.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.