Alex Dunne domina el caos de Madring y saldrá en primera fila

Alex Dunne arrancará la carrera principal de la Fórmula 2 desde la primera fila tras una sesión de clasificación marcada por las interrupciones, la prudencia y un oportuno salto de confianza en el nuevo trazado del Madring.
El piloto irlandés describió la sesión como una progresión pausada, en la que tres banderas rojas cortaron el ritmo y obligaron a la parrilla a repetir constantemente el proceso de calentar neumáticos y reiniciar la marcha. Todo ello dio lugar a una tanda clasificatoria donde los pilotos no solo tuvieron que lidiar con las exigencias de la pista, sino también con la incertidumbre que provoca rodar con tan poco tiempo continuado.

El Madring ya había recibido críticas antes de su estreno en competición. James Vowles lo calificó como un «destructor de coches», mientras que las 19 banderas rojas durante los test de temporada de la F3 aumentaron las dudas. La F2 tampoco se libró del desconcierto, incluida una agónica carrera contrarreloj para cruzar la línea de meta antes del límite y completar el intento definitivo.
Dunne explicó que las referencias visuales de la F3 apenas sirvieron de ayuda, ya que la diferencia de velocidad altera radicalmente el paso por curva y las referencias de frenada.
«Es probable que algunos nos fijáramos en la F3 como referencia antes de llegar aquí», comentó. «Pero curvas que para ellos casi no cuentan como curvas, para nosotros sí lo son porque llegamos a una velocidad muchísimo mayor».

La confianza llegó en el momento decisivo
El ejemplo más evidente fue la curva 14. En el simulador, Dunne esperaba trazarla con relativa facilidad, pero en el asfalto requirió ganar confianza vuelta a vuelta. Solo consiguió pasarla a fondo en su mejor intento, durante el último ataque de la clasificación.
«Me costó todo ese tiempo acumular el ritmo y reunir la confianza necesaria para hacerlo», admitió Dunne. «En general, sabíamos que iba a ser difícil».
Las continuas neutralizaciones también condicionaron el enfoque al volante. En trazados conocidos, Dunne asegura que la parrilla rueda al límite de principio a fin. En el Madring, cada interrupción cortaba la inercia e invitaba a una mayor cautela cada vez que se reabría el 'pit lane'.
«En casi todas las curvas iba un punto por debajo del límite, sencillamente porque no sabías qué podía pasar», explicó.

La segunda posición de Dunne en parrilla llega en un año donde acumula cinco podios y numerosas presencias entre los cinco primeros, aunque el escalón más alto del podio se le resiste. Según apuntó, el monoplaza que tan bien funcionaba el año pasado no ha rendido igual en 2026, lo que ha obligado a él y a su equipo a buscar prestaciones e incluso replantear los reglajes básicos del coche.
La exigencia de la pista quedó patente en la caótica clasificación de F2 en Madrid, pero Dunne se centra ahora en transformar este puesto de primera línea en un resultado contundente el domingo.
«No podemos retroceder en el tiempo ni cambiar lo que ya ha pasado», concluyó. «Estamos en una gran posición para pelear por algo importante el domingo».
