Drama para Toyota en Austin: una avería le arrebata el triunfo

Toyota se marchó del Circuito de las Américas en Austin afianzando su liderato en el Mundial de Constructores, pero la tripulación del coche #7 vio cómo se le escapaba un triunfo prácticamente asegurado por culpa de un fallo hidráulico en los compases finales de la prueba de seis horas.
Tras arrancar en la séptima y novena posición, los dos Hypercars GR010 Hybrid de Toyota adoptaron planteamientos estratégicos dispares en los primeros compases, manteniéndose ambos de lleno en la pelea. Tras un periodo de coche de seguridad a mitad de carrera, Nyck de Vries lanzó un ataque fulgurante al volante del #7: superó en una intensa sucesión de maniobras al Aston Martin de George Gamble, al Alpine de António Félix da Costa y al Cadillac de Earl Bamber para escalar de la cuarta plaza al liderato.

De Vries regresó al habitáculo para encarar la última hora y de inmediato subió el ritmo, encadenando una serie de vueltas rápidas que ampliaron la ventaja que compartía con Kamui Kobayashi y Mike Conway. Sin embargo, un problema hidráulico afectó a la dirección asistida y obligó al #7 a retirarse cuando acariciaba ya su segunda victoria de la temporada.
«Evidentemente, es un desenlace muy amargo para un día magnífico», lamentó De Vries. «Lo dimos absolutamente todo y el equipo ejecutó la carrera a la perfección. Teníamos un coche formidable, con un ritmo demoledor, y estábamos en una posición ideal a falta de pocos minutos. Por desgracia, este es un deporte técnico y esta vez nos ha jugado una mala pasada».
Kobayashi calificó la avería como una enorme oportunidad perdida, subrayando que el prototipo se había mostrado intratable durante casi seis horas. Dado que René Rast y Robin Frijns tampoco sumaron puntos, la alineación del #7 se mantiene empatada con sus principales rivales en lo más alto de la clasificación de pilotos, con tres citas por disputarse.

Toyota amplía su ventaja en el Mundial de Constructores
El Toyota #8 tuvo un camino bastante más accidentado hasta la sexta plaza. La remontada final a base de adelantamientos de Sébastien Buemi resultó fundamental para el botín de puntos de Toyota, después de que el coche alterara su estrategia en la primera tanda de paradas y aprovechara el aire limpio para alternarse en cabeza.
Más tarde, Brendon Hartley perdió un tiempo valioso entre el tráfico mientras perseguía al Ferrari #50 —a la postre vencedor—, antes de que Ryō Hirakawa fuera sancionado con un «drive-through» por exceder la velocidad en el pit lane cuando marchaba tercero. Poco después, un coche de seguridad virtual apareció justo cuando el equipo acababa de repostar en condiciones normales, lo que relegó al coche a la 14.ª posición mientras sus rivales gozaban de una parada gratis.

Buemi remontó hasta devolver el #8 al sexto puesto, dejando a su tripulación a solo 11 puntos del liderato del Mundial de Pilotos. A pesar de los contratiempos, Toyota amplió su ventaja de constructores sobre BMW de cinco a nueve puntos antes de la cita de Fuji en Japón, prevista del 25 al 27 de septiembre. Si quieres conocer más detalles sobre el campeonato de resistencia, lee nuestro artículo sobre cómo Alonso confirma el WEC como opción ante su futuro incierto en 2027.
