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Oliver Bearman considera que la segunda y última actualización de la unidad de potencia de Ferrari para 2026 aportó una ganancia notablemente inferior a la del reciente paquete aerodinámico de Haas, a pesar de haber ofrecido una modesta mejoría en el Gran Premio de Italia.
La evolución llegó a través del sistema ADUO (Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Actualización), por el cual Ferrari suministró una unidad de potencia a Haas para Monza que se montó en el monoplaza de Bearman. El piloto británico clasificó en la 12.ª posición, su mejor registro de salida desde el Gran Premio de China en marzo, pero Haas se marchó del trazado italiano sin sumar puntos por séptima carrera consecutiva.
Ese balance dejó al descubierto los límites del nuevo motor. Bearman llegó a rodar octavo durante los primeros compases de la prueba antes de verse superado por los monoplazas de Alpine y Racing Bulls. La decisión de no parar durante el periodo de coche de seguridad virtual acabó relegándolo al 15.º puesto definitivo al caer la bandera a cuadros.

Fred Vasseur, jefe de equipo de Ferrari, ya había advertido de que la unidad de potencia ADUO 2 no supondría un antes y un después. Bearman llegó a la misma conclusión tras la sesión de clasificación, marcando una clara diferencia entre el aporte del motor y el del renovado paquete del VF-26 de Haas.
«Es un paso mucho más modesto que el del paquete [aerodinámico], por decirlo así», explicó Bearman. «Es evidente que en este circuito se nota algo más, pero mirando la media de la temporada, no habría bastado para sacarnos de la pelea en la Q1 si nos hubieran montado este motor en Zandvoort, francamente. No creo que haya supuesto un cambio radical».
El británico añadió que el aporte del propulsor es valioso, pero subrayó que el trabajo aerodinámico supuso más del doble o el triple del progreso obtenido con la unidad actualizada. El paquete de Haas para Monza incluía un fondo plano remodelado, así como pontones y una cubierta motor rediseñados. La magnitud de dicho avance ya había quedado patente tras el gran rendimiento de Ferrari en los primeros entrenamientos libres de Monza.

Esteban Ocon contó con las nuevas piezas aerodinámicas, pero no con la evolución de motor ADUO 2. El piloto francés se quedó a siete décimas de Bearman en la Q2, si bien esa diferencia no se debió exclusivamente a la unidad de Ferrari.
Ocon lamentó que el Haas siga mostrando un comportamiento inconsistente, sobre todo en el tren trasero, un contratiempo que en su opinión le ha lastrado en 10 de los primeros 13 grandes premios del año. Pese a probar diversos reglajes y componentes, el equipo no logró dar con el motivo exacto de esa pérdida de carga.
«El déficit de carga aerodinámica sumado a las pérdidas de motor es demasiado en una pista como esta», apuntó Ocon, valorando su vuelta de clasificación como el máximo rendimiento posible con el coche. No obstante, ratificó que las piezas aerodinámicas sí dieron resultado en el monoplaza de Bearman.
Ambos Haas terminaron por detrás de Audi en Monza, lo que permite a la firma alemana situarse a tan solo cinco puntos en el campeonato de constructores.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.