Cargando

Pocas figuras han presenciado tan de cerca la transformación de la Fórmula 1 como Flavio Briatore. El empresario italiano, de 76 años, ha vivido el campeonato en varias épocas: guio a Benetton hacia los títulos con Michael Schumacher en los años noventa, llevó a Renault a conquistar nuevos campeonatos con Fernando Alonso en la década de 2000 y ahora ejerce como asesor ejecutivo de Alpine.
Su valoración es inequívoca. La Fórmula 1 ya no es simplemente un gran campeonato deportivo; en palabras de Briatore, se ha convertido en «el lugar donde hay que estar».
En declaraciones a RacingNews365 y a otros medios durante el fin de semana del Gran Premio de Hungría, Briatore señaló los cambios visibles que rodean al campeonato, desde la modernización de los circuitos hasta la afluencia constante de público durante todo el fin de semana.
«Está cambiando mucho», afirmó. «En el aspecto comercial está cambiando muchísimo, y todos los circuitos son mejores, incluido este».
Briatore describió el paddock renovado del Hungaroring como el mejor disponible actualmente en la Fórmula 1 y elogió los trabajos realizados en el trazado. Sin embargo, su argumento principal se refería a la percepción del campeonato. Patrocinadores, equipos y promotores consideran ahora la Fórmula 1 una plataforma global de primer nivel, mientras que la competición también se ha vuelto más compleja desde el punto de vista técnico.
Las cifras de asistencia, sostuvo, ofrecen la prueba más clara. El viernes, el Hungaroring estaba lleno, mientras que el jueves de Silverstone reunió a 20.000 personas, un contraste notable con los fines de semana de carreras más tranquilos de hace 15 años.
Briatore también destacó el cambio en el perfil de los aficionados de la Fórmula 1. La edad media del público ha descendido de forma drástica, mientras que Estados Unidos se ha convertido en un mercado importante, pese a que el interés allí era antes mínimo.
Atribuyó a Liberty Media la transformación de la comunicación y del enfoque comercial del campeonato, al que describió como «una empresa muy saludable». Esta expansión ha creado una audiencia más joven y ha reforzado el valor de la categoría más allá de los propios circuitos.
El cambio resulta especialmente llamativo por la trayectoria del propio Briatore. Supervisó el ascenso de Benetton hasta el Campeonato del Mundo, incluidos los títulos consecutivos de pilotos de Schumacher en 1994 y 1995, antes de liderar el éxito de Renault junto a Alonso en los campeonatos de pilotos y constructores de 2005 y 2006.
Para Briatore, la valoración de los equipos es el indicador más evidente del crecimiento comercial de la Fórmula 1. Cuando Benetton fue vendido a Renault en 2000, la escudería estaba valorada en aproximadamente 120 millones de euros. Hoy, según afirma, Alpine está valorada en unos 1.000 millones de euros, y algunos equipos valen incluso más.
«Ha pasado de los millones a los miles de millones en muy poco tiempo», declaró Briatore.
Esta transformación convive con las exigencias de rendimiento que Alpine mantiene semana tras semana, mientras Gasly considera críticas las mejoras del equipo en Zandvoort. Sin embargo, la conclusión de Briatore es más amplia: el mayor cambio de la Fórmula 1 ha sido comercial, cultural y global, y el campeonato ocupa ahora una posición que pocos podían imaginar cuando él llegó por primera vez al paddock.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.
Comentarios (0)
Sin comentarios aún
¡Sé el primero en compartir tus pensamientos!
Cargando artículos...