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La FIA adoptará un enfoque más estricto respecto al reglamento deportivo de la Fórmula E en la era Gen4, con el objetivo de frenar la cooperación entre equipos que pueda influir en el resultado de las carreras.
Los fabricantes ejercen una influencia considerable sobre sus equipos cliente, con acuerdos comerciales que van mucho más allá del simple suministro de sistemas de propulsión. Esta relación quedó bajo la lupa durante el final de temporada del pasado fin de semana en Londres, donde el piloto de Cupra Kiro, Dan Ticktum, admitió haber reducido su velocidad en la clasificación para ayudar al piloto oficial de Porsche, Pascal Wehrlein, a alcanzar el duelo final. Esta controversia formó parte de un tenso desenlace por el título, tal y como analizamos en nuestro informe sobre la reacción del paddock ante la dramática victoria de Pascal Wehrlein en el campeonato de Fórmula E.
La FIA ya estaba preparando una respuesta antes de las carreras de Londres. Las Disposiciones Generales para la temporada 2026-27, publicadas en junio, incluyen una cláusula que prohíbe cualquier instrucción concertada o acuerdo entre competidores inscritos bajo el mismo fabricante que interfiera en la acción de carrera o que tenga como objetivo influir en el resultado de la misma.

Los competidores, fabricantes y pilotos implicados podrían enfrentarse a medidas disciplinarias o sanciones deportivas conforme a la normativa vigente de la FIA.
El nuevo enfoque no prohibirá todas las formas de órdenes de equipo. Un equipo podrá seguir dando instrucciones a sus propios pilotos para trabajar en pos de un resultado compartido, siempre que las tácticas se mantengan dentro de la deportividad en pista y cumplan con el reglamento.
La línea divisoria se encuentra en la coordinación entre equipos distintos. El jefe de la FIA en la Fórmula E, Pablo Martino, señaló que las instrucciones entre el "equipo A y el equipo B" estarían prohibidas, incluyendo acuerdos que involucren a equipos oficiales, equipos cliente independientes o múltiples escuderías vinculadas a través de un mismo fabricante.

"No es que estemos prohibiendo las órdenes de equipo", declaró Martino a Motorsport.com. "Si, dentro de un equipo, dos pilotos quieren jugar en beneficio del equipo... es una decisión de equipo y es algo en lo que no interferimos en absoluto".
Sin embargo, la FIA quiere evitar que las relaciones comerciales se conviertan en un mecanismo para manipular la competición. Martino advirtió que los acuerdos entre fabricantes y múltiples equipos podrían utilizarse para influir en las carreras a su favor.
Martino subrayó que la FIA no está creando una norma totalmente nueva. En su lugar, aplicará con mayor rigor el Apéndice M del Código Deportivo Internacional. Dicha disposición prohíbe los acuerdos, actos u omisiones intencionadas diseñadas para eliminar la naturaleza impredecible de la competición y asegurar una ventaja indebida.
El control de este tipo de conductas no dependerá únicamente de lo que ocurra en pista. La FIA podrá revisar las comunicaciones por radio, incluyendo las transcripciones directas entre pilotos y equipos, mientras que el comportamiento en pista servirá como prueba adicional a la hora de evaluar si se ha manipulado la competición.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.