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Lando Norris ha rechazado la sugerencia de Max Verstappen de que los nuevos algoritmos energéticos de las unidades de potencia de Fórmula 1 impiden a los pilotos marcar una diferencia significativa sobre la pista.
Verstappen considera que estos sistemas, que determinan cómo se despliega la energía a lo largo de una vuelta, limitan la influencia del piloto porque ya no permiten controlarla manualmente. Los algoritmos aprenden la forma más eficaz de distribuir la energía, lo que premia una conducción limpia, constante y precisa. En opinión de Verstappen, ganar tiempo en una curva puede traducirse simplemente en una penalización en la recta siguiente.
Norris ofreció una valoración más matizada cuando le preguntaron por los comentarios del piloto de Red Bull. Admitió que algunas curvas han perdido importancia, pero defendió que los mejores pilotos todavía pueden encontrar rendimiento donde cuenta.
«Obviamente, hay algunas curvas que quedan un poco más anuladas, como Pouhon [en Spa], donde el año pasado quizá podías acercarte a tomarla a fondo frente a alguien que no lo hacía, y tal vez ganar media décima», declaró Norris a los medios.
«En algunas curvas, sí, quizá se estrecha el margen, pero si eres mejor piloto todavía hay curvas en las que puedes intentar sacar ventaja a todos. Así que no diría que estoy necesariamente de acuerdo con todo».
Norris cree que la aportación del piloto sigue siendo especialmente visible en circuitos rápidos como Silverstone y Spa. Aunque esas pistas ofrecen menos curvas en las que ganar tiempo por vuelta, sostiene que un mejor rendimiento en los sectores de alta velocidad disponibles todavía puede convertirse en una ventaja.
Sin embargo, el panorama cambia en Hungaroring. Norris explicó que los algoritmos no solo pueden confundir al piloto; en ocasiones también pueden comportarse de forma impredecible, lo que añade otra dificultad a la hora de extraer un rendimiento constante.
«En determinados momentos tienes que intentar hacer ciertas cosas para ayudar a la batería», explicó. Algunos estilos de conducción pueden funcionar mejor que en temporadas anteriores, mientras que los pilotos también deben adaptarse a unas características distintas de los neumáticos y evitar ser tan agresivos con el coche como lo eran antes.
Norris subrayó que estas exigencias no son necesariamente iguales para todos. Cada coche se comporta de una manera diferente, por lo que cada piloto debe descubrir cómo trabajar con su propio conjunto técnico. La conclusión es clara: las nuevas exigencias de gestión de la energía han cambiado la forma de pilotar, pero no han eliminado la capacidad del piloto para influir en el resultado.
El debate llega después de la crítica más amplia de Verstappen a las reglas de 2026, expuesta en su valoración de las nuevas regulaciones energéticas de la F1. También puedes consultar las cinco claves de la segunda mitad de la temporada 2026 de F1.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.