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Max Verstappen cree que el reglamento de Fórmula 1 para 2026 limita la influencia que los pilotos pueden ejercer durante las carreras. El despliegue de energía se ha vuelto tan importante que ganar tiempo en una parte de la vuelta puede convertirse en una desventaja en otra.
Las nuevas reglas han inaugurado una era con mayor protagonismo eléctrico y han obligado a los pilotos a adaptarse a un estilo de competición muy diferente. La gestión de la batería ocupa ahora un lugar central en su estrategia. Si se utiliza demasiada energía demasiado pronto, el piloto puede quedar expuesto ante los rivales que le siguen, de modo que la estrategia de despliegue se convierte en un compromiso constante.
Un sistema integrado se encarga de gestionar el uso de esa energía y, en teoría, facilita el proceso a los pilotos. Sin embargo, Verstappen cree que el sistema tiene fallos y puede impedirles transformar la velocidad en una ventaja competitiva real.
«Con la forma en que pisas el acelerador, cuando eres más rápido en algunas curvas, a veces pierdes más en las rectas posteriores», explicó Verstappen a los medios.
Según sugirió, ese resultado contradice la lógica básica de las carreras. Lo normal sería que un piloto que gana tiempo en una curva conservara esa ventaja, en lugar de ser penalizado en la recta siguiente. Con el sistema actual, ese intercambio puede obligar a los pilotos a modificar la selección de marchas, la técnica de frenado y la aplicación del acelerador simplemente para no perder rendimiento más adelante en la vuelta.
Verstappen amplió su crítica al argumentar que el reglamento está anulando demasiado tiempo por vuelta del que los pilotos podrían generar por sí mismos.
«Tienes que ser diferente y, básicamente, se está neutralizando una gran parte del tiempo por vuelta», afirmó. «Y por eso, supongo que, en general, se ven muchas batallas igualadas entre equipos y compañeros. Porque simplemente no puedes marcar diferencias».
El piloto de Red Bull recalcó después su argumento: «Es como si no te permitieran marcar diferencias». Según explicó, cualquier ganancia puede quedar anulada por la penalización que llega en la recta siguiente.
Sus declaraciones alimentan el debate sobre el reglamento de 2026. Stefano Domenicali ha defendido las nuevas reglas de la F1, pero el análisis de Verstappen se centra en la experiencia del piloto desde el interior del monoplaza: un sistema técnicamente exigente que podría estar reduciendo el margen para que el rendimiento individual determine el rumbo de una carrera.
Verstappen ocupa actualmente la sexta posición del campeonato y se prepara para disputar la próxima semana su última carrera de casa en Zandvoort. Allí, el neerlandés volverá a acaparar los focos bajo un reglamento que, en su opinión, restringe las diferencias que pueden marcar los pilotos.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.