Las partes interesadas de la F1 llegan a un acuerdo sobre las nuevas normas para 2026: esto es lo que cambia

En una medida decisiva para abordar las preocupaciones surgidas al inicio de la temporada, los equipos de Fórmula 1, los fabricantes de unidades de potencia, la FIA y la dirección de la categoría han llegado a un acuerdo unánime sobre una serie de ajustes en el reglamento técnico de 2026. Tras una reunión de alto nivel celebrada el lunes, el deporte ha decidido perfeccionar los parámetros eléctricos y de seguridad de la nueva generación de monoplazas, y se prevé que la mayoría de los cambios entren en vigor tan pronto como en el próximo Gran Premio de Miami.
En lugar de buscar una revisión completa, las conversaciones se centraron en ajustes específicos en la gestión de la energía y los protocolos de seguridad. El esfuerzo colaborativo, que contó con la participación de expertos técnicos y pilotos, tiene como objetivo mejorar el espectáculo en la clasificación y, al mismo tiempo, mitigar los riesgos asociados con las altas velocidades de aproximación y las salidas de carrera.
Optimización del rendimiento en clasificación
Uno de los puntos principales del acuerdo es la optimización de la gestión de la energía durante la clasificación. Para fomentar un pilotaje a fondo más constante y reducir la dependencia de tácticas complejas de recuperación de energía, el límite máximo de recarga permitido por vuelta se reducirá de 8 MJ a 7 MJ. Se espera que este ajuste limite la duración del "superclipping" a aproximadamente 2-4 segundos por vuelta.
Además, la capacidad de recarga para el "superclipping" aumentará de 250 kW a 350 kW. Al elevar este umbral, la categoría busca reducir la carga de trabajo del piloto y minimizar la tentación de realizar maniobras de "levantar y dejar rodar" (lift and coast), asegurando que el rendimiento siga siendo la prioridad.
Mejora de la seguridad y la consistencia en carrera
Las actualizaciones reglamentarias también introducen medidas significativas para mejorar la seguridad durante las condiciones de carrera. Para evitar velocidades de aproximación peligrosas, la potencia máxima disponible a través del sistema de impulso (boost) está ahora limitada a +150 kW por encima de los niveles actuales de potencia. Además, el despliegue del MGU-K se restringirá a 250 kW en zonas que no sean de aceleración, manteniendo el límite de 350 kW en áreas clave de aceleración para preservar las oportunidades de adelantamiento.
Las salidas de carrera también están recibiendo una revisión de seguridad. Un nuevo sistema de "detección de salida de baja potencia" identificará a los coches que experimenten una aceleración anormalmente baja al arrancar. En tales casos, el sistema activará automáticamente el despliegue del MGU-K para garantizar un nivel básico de aceleración, mientras que un nuevo sistema de advertencia visual —que utiliza luces traseras y laterales intermitentes— alertará a los pilotos que vienen detrás sobre el peligro potencial.
Abordando las condiciones de lluvia y los desafíos operativos
Reconociendo las demandas únicas de las carreras con lluvia, la FIA ha introducido medidas para mejorar el control del coche y la visibilidad. Estas incluyen:
- Aumento de las temperaturas de las mantas térmicas para los neumáticos intermedios, con el fin de mejorar el agarre inicial.
- Reducción del despliegue máximo del ERS para limitar el par motor y mejorar el manejo en condiciones de baja adherencia.
- Sistemas de luces traseras simplificados para proporcionar señales visuales más claras a los pilotos que siguen al coche.
El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, elogió el resultado de las discusiones, destacando la naturaleza colaborativa del proceso. "La seguridad y la equidad deportiva siguen siendo las máximas prioridades de la FIA", declaró Ben Sulayem. "Estos cambios se han introducido para abordar los problemas identificados en las pruebas iniciales y para garantizar la integridad y la calidad continuas de la competición".
Además, destacó el papel fundamental de los pilotos, señalando: "Más que nunca, los pilotos han estado en el centro de estas discusiones, y me gustaría agradecerles por su valiosa aportación a lo largo de este proceso".
Aunque estos cambios están a la espera de la aprobación formal del Consejo Mundial del Deporte del Motor de la FIA, el consenso entre todas las partes interesadas sugiere que la implementación será un mero trámite, lo que marca una respuesta rápida y unificada a los desafíos de la nueva era.
