Mercedes prepara una gran mejora en Malasia para recuperar la pole

Mercedes ha confirmado que su próximo gran paquete de mejoras de Fórmula 1 debutará en el inminente Gran Premio de Malasia, en un intento por recuperar su ritmo a una vuelta y volver a pelear de tú a tú por las 'pole positions'.
La escudería con sede en Brackley mantiene el control del campeonato de 2026, con una cómoda ventaja de 145 puntos sobre sus perseguidores más cercanos, Ferrari. Sin embargo, Mercedes ha dependido principalmente de componentes menores y específicos para cada circuito desde que introdujo su última gran evolución en Montreal el pasado mes de mayo. En cambio, rivales directos como McLaren y Ferrari han impulsado agresivos programas de desarrollo, reduciendo notablemente la brecha de rendimiento.
Aunque las 'flechas plateadas' dominaron la fase inicial de la temporada con seis victorias consecutivas, la jerarquía de la parrilla se ha comprimido. Mercedes ha sumado cuatro victorias en las últimas ocho citas, mientras que Ferrari y McLaren se han repartido dos triunfos cada uno en ese mismo tramo.

Cerrar la brecha antes de Malasia
La estructura alemana confía en reafirmar su condición de referencia cuando Malasia regrese al calendario de la Fórmula 1 del 2 al 4 de octubre —ocupando la fecha habitual de Baréin—, justo después de la carrera en Bakú. Recientemente, Toto Wolff confirmó que Mercedes ya trabaja en el coche de 2027 antes de la llegada de este último gran paquete.
En su intervención en el podcast Nu Silver Arrows Radio Show, el director de ingeniería de pista de Mercedes, Andrew Shovlin, detalló las expectativas del equipo tanto para Bakú como para la importante actualización prevista para después.
«No llevamos muchas novedades a Bakú, pero en realidad es un circuito donde importa más la resistencia aerodinámica que la carga», explicó Shovlin. «El coche fue bien en Monza, así que esperamos que rinda de forma similar en Bakú. Necesitas una buena velocidad punta en recta. Además, en Bakú influyen otros factores, como su naturaleza de circuito urbano, casi al estilo de Mónaco, donde debes lidiar con la baja velocidad y asegurarte de mantener las cuatro ruedas bien asentadas en el asfalto».
«En cuanto a las mejoras, llegarán a partir de Malasia y esperamos dar un paso adelante considerable. No creo que vayamos a escaparnos a kilómetros de distancia, pero ojalá nos devuelvan a una posición en la que podamos afrontar la clasificación sabiendo que peleamos de verdad por la pole».

En busca del ritmo de los sábados
A pesar de que Kimi Antonelli encadenó victorias consecutivas en Monza y Madrid, Mercedes atraviesa una inusual sequía los sábados. El equipo no lidera una sesión de clasificación desde que el propio Antonelli lograra el mejor tiempo en Spa en julio.
Esa racha de cuatro carreras sin pole —con tres primeros puestos para el piloto de McLaren, Lando Norris— contrasta con el arranque fulgurante de 2026, cuando Mercedes monopolizó las diez primeras 'pole positions' del año.
«A principios de temporada, solíamos llegar a los circuitos pensando que, si hacíamos un trabajo impecable, el coche estaría en la pole», añadió Shovlin. «Sentíamos que debíamos luchar por ganar cada carrera. Ahora, el margen entre terminar primero y sexto es de apenas una o dos décimas, y resulta difícil predecirlo porque Monza es una pista muy particular. Exige un coche muy descargado con baja resistencia al avance, mientras que un trazado nuevo como Madrid no podría ser más diferente. Nosotros nos limitamos a exprimir al máximo el monoplaza y, si ganamos, genial».
