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Mitch Evans afronta la última cita de la temporada 12 en el E-Prix de Londres con el Campeonato de Pilotos de Fórmula E al alcance de la mano. El piloto de Jaguar está a solo dos puntos del líder, Jake Dennis, lo que prepara un fin de semana decisivo en el que Evans tiene un objetivo claro: convertirse en campeón del mundo.
El neozelandés conoce bien la lucha por el título. En las cinco últimas temporadas ha terminado cuatro veces entre los tres primeros, pero el campeonato se le ha seguido resistiendo. Después de perder el título de la temporada 10 en la última ronda, Evans vivió la campaña más difícil de su trayectoria reciente y acabó decimotercero en la temporada 11. Por eso, su regreso a la pelea por el campeonato llega acompañado tanto de una oportunidad como del deseo de redención.
Evans describió el fin de semana de Londres a Motorsport Week como una «mezcla de emociones». La lucha por el título exige el máximo, pero esta final también pone fin a su alianza de diez años con Jaguar, una relación que comenzó en su temporada de debut en la categoría totalmente eléctrica, en 2016.
«Ahora está todo en juego, pero supongo que por mi parte hay un elemento adicional, porque es la última vez que estaré con el equipo», afirmó Evans. «Quiero marcharme de este equipo como campeón del mundo».

Evans insistió en que la ocasión no había generado una presión adicional. En su lugar, explicó, le había proporcionado más motivación y una oportunidad para echar la vista atrás mientras se acerca su última carrera con Jaguar.
«Hemos vivido muchos momentos positivos, aunque también hemos pasado por etapas complicadas», explicó. «Quiero intentar aprovechar algunos de esos momentos difíciles y aprender de ellos».
El objetivo no es solo personal. Evans quiere inscribir su nombre en la historia de Jaguar como campeón del mundo y conseguir el único gran logro que el piloto y el equipo aún no han alcanzado juntos. Describió Jaguar como un hogar que seguirá siendo importante incluso después de su marcha.
Su camino hacia el título también podría pasar por su compañero Antonio Felix Da Costa, sexto en la clasificación y todavía con una remota esperanza matemática. Evans admitió que Da Costa podría ayudar en la clasificación, con la estrategia de carrera o mediante labores defensivas, aunque subrayó que quiere ganar en sus propios términos.

Londres también pondrá fin a la era GEN3 antes de que la Fórmula E dé el salto a GEN4. Evans calificó el próximo capítulo de gran oportunidad y aseguró que está deseando comprobar qué ofrece la nueva generación. La importancia de esta transición se analiza con más detalle en Los planes de la Fórmula E para mantener las carreras en pelotón con GEN4.
Por ahora, sin embargo, el futuro puede esperar. A Evans le queda una última carrera con Jaguar, una desventaja de dos puntos que remontar y una ambición pendiente de hacer realidad.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.