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Las críticas que Adrian Newey lanzó a principios de temporada sobre Honda se han visto reforzadas por la propia evaluación del fabricante sobre su departamento de Fórmula 1. El director técnico de Aston Martin advirtió durante el fin de semana inaugural en Melbourne que Honda había perdido gran parte de su experiencia previa tras abandonar el campeonato y reconstruir posteriormente su programa.
Estos comentarios surgieron mientras el monoplaza de 2026 de Aston Martin se enfrentaba a una serie de problemas durante la pretemporada. La valoración pública de Newey fue señalada posteriormente como la causa de una «frustración interna» entre Aston Martin y su nuevo socio motorista, acusando a la figura técnica principal del equipo británico de señalar culpables sin considerar suficientemente la situación general.
Sin embargo, los últimos comentarios de Honda coinciden estrechamente con las preocupaciones planteadas por Newey. El jefe de motores del fabricante, Shintaro Orihara, reconoció que Honda había experimentado una pérdida significativa de personal tras su salida inicial de la Fórmula 1. También admitió que el desarrollo del nuevo grupo aún no había alcanzado el nivel requerido.
Esta situación añade contexto a la difícil trayectoria inicial de Honda con Aston Martin y su objetivo de una gran recuperación en 2027.
Newey argumentó en Melbourne que el anterior grupo de Fórmula 1 de Honda se dispersó tras la retirada del fabricante a finales de 2021. Cuando Honda regresó a finales de 2022, señaló, gran parte del personal original ya no estaba involucrado, dejando a la operación reformada sin la misma profundidad de experiencia.
«Cuando se reformaron, gran parte del grupo original, según ha trascendido, se había disuelto y se había ido a trabajar en paneles solares o algo así, por lo que gran parte del grupo que se reformó es, en realidad, nuevo en la Fórmula 1», dijo Newey. «No aportaron la experiencia que tenían anteriormente».
La explicación de Orihara fue menos confrontativa, pero apuntaba en la misma dirección. Comentó que Honda había incorporado a personal altamente cualificado de proyectos de coches de calle y a personas que habían trabajado dentro del proyecto de Red Bull a su operación de Fórmula 1. Sin embargo, a finales del año anterior, el nivel general de desarrollo humano de la organización «no era suficiente para el nivel de la Fórmula 1».
Orihara añadió que los test de invierno expusieron al departamento a momentos particularmente difíciles. Esos contratiempos, dijo, obligaron al personal de Honda a aprender a operar de manera más efectiva en la Fórmula 1.
La implicación es clara: los ingenieros de Honda poseían conocimientos y habilidades de alto nivel, pero carecían de la experiencia necesaria para aplicarlos de forma consistente en el campeonato. Para Newey, esa distinción era fundamental en su crítica original. La posterior admisión de Honda sugiere que su evaluación no fue simplemente un arrebato, sino un diagnóstico preciso del desafío al que se enfrenta la nueva asociación de Aston Martin.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.