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Red Bull llega al parón de verano de la Fórmula 1 en la cuarta posición del Campeonato de Constructores, pero su puesto no refleja por completo el progreso realizado por el equipo desde la primera carrera de la temporada en Melbourne.
Los datos de su socio Paceteq muestran que Red Bull llegó a estar hasta 1,3 segundos por vuelta por detrás del ritmo absoluto de carrera en Australia y China. En aquella fase, la escudería de Milton Keynes luchaba con Haas y Alpine, lejos de los equipos punteros. Sin embargo, en los dos últimos fines de semana de competición antes del descanso, el déficit se había reducido a entre dos y tres décimas por vuelta.
Eso supone una mejora de aproximadamente un segundo respecto a los líderes. No obstante, el avance ha exigido un intenso programa de desarrollo, con importantes consecuencias económicas y estratégicas.
Red Bull introdujo importantes paquetes de mejoras en Miami y Austria, con una revisión notable de su concepto aerodinámico. Los pontones, entre otras áreas, adoptaron un aspecto completamente distinto, mientras que el equipo también trabajó para reducir el exceso de peso del RB22.
La magnitud de ese esfuerzo generó debate en el paddock. El jefe de Mercedes, Toto Wolff, cuestionó cómo Ferrari parecía capaz de presentar mejoras «ilimitadas», mientras que Ferrari sugirió que Red Bull podría haber introducido incluso más piezas nuevas durante las 11 primeras carreras del campeonato.
El jefe de Red Bull, Laurent Mekies, admite ahora que será difícil mantener el mismo ritmo de desarrollo durante la segunda mitad de la temporada. El desafío está directamente relacionado con el límite presupuestario de la Fórmula 1, fijado este año en 215 millones de dólares.
«Hemos incorporado una enorme cantidad de desarrollos al coche entre la primera carrera y este momento para intentar corregir lo antes posible el gran déficit que teníamos al principio», explicó Mekies. «Y probablemente sea difícil imaginar que vayamos a continuar a ese ritmo. Pero aun así tenemos que ver cuál es la mejor manera de intentar cerrar estas últimas tres décimas».
Como Mekies ya había explicado, encontrar esas últimas décimas resulta especialmente complicado, entre otras razones porque los rivales también siguen evolucionando. Las recientes dificultades de Red Bull en la clasificación de Hungría demuestran lo estrecho que sigue siendo el margen pese a la mejora general.
El equipo también debe decidir cuándo trasladar recursos, incluido el tiempo en el túnel de viento, del coche de este año al monoplaza de la próxima temporada. Mekies asegura que Red Bull está adoptando un enfoque diferente al del año pasado, cuando dedicó todos sus recursos a reducir la distancia con McLaren y respaldar la lucha de Max Verstappen por el título.
El director técnico Pierre Wache identificó posteriormente ese compromiso como uno de los factores que explicaron las dificultades de Red Bull al inicio de 2026. Esta vez, Mekies espera que el cambio hacia el coche de la próxima temporada se produzca antes, condicionado por el reglamento y por la necesidad de evitar repetir el coste del año pasado.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.
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