Russell ve el título de F1 «casi imposible» tras el revés de Madrid

George Russell ha admitido que proclamarse campeón del mundo de Fórmula 1 en 2026 es ahora «excepcionalmente improbable», después de que su compañero de equipo en Mercedes, Kimi Antonelli, le superara por quinta carrera consecutiva en el Gran Premio de España.
Russell se clasificó sexto en el nuevo trazado del Madring, un resultado que atribuyó a los límites de sus neumáticos tras intentar forzar el ritmo al máximo en la curva 11. Sus dificultades en la sesión cronometrada ya le habían dejado en una posición comprometida en un circuito donde, como señalaría más tarde, la clasificación tenía un peso decisivo. Sus explicaciones sobre aquella jornada se detallan en el análisis sobre cómo Russell explica sus problemas de reglajes en Madrid.

La estrategia jugó en contra de Mercedes
La carrera se complicó desde la misma primera vuelta, cuando Russell y Oscar Piastri tuvieron un toque. Aunque el británico pareció esquivar daños serios, la pronta aparición del coche de seguridad virtual desencadenó una secuencia estratégica desfavorable.
Russell había tomado la salida con neumáticos duros y aprovechó el coche de seguridad virtual para montar los medios. En cambio, la mayoría de sus rivales directos, que arrancaron con compuestos más blandos, pudieron cambiar a los duros en un momento mucho más propicio. Russell explicó que en Mercedes esperaban aguantar en pista hasta aproximadamente la vuelta 40 antes de hacer su primera parada, previendo que Antonelli y los pilotos con gomas medias y blandas entrarían hacia la vuelta 15. Sin embargo, el coche de seguridad virtual apareció en la vuelta 14.

De los 12 pilotos que salieron con neumáticos duros, solo dos pararon durante esa neutralización: Russell y Fernando Alonso. Posteriormente, Russell tuvo que realizar una segunda detención para regresar al compuesto duro, el cual calificó como su mejor goma del fin de semana. Finalmente cruzó la meta en quinta posición, justo por detrás de Charles Leclerc, quien decidió mantenerse en pista durante ese primer tercio de carrera y demoró su parada hasta la vuelta 48. Pese al asedio final del Ferrari con neumáticos blandos nuevos, Leclerc defendió con éxito el cuarto lugar.
«El rendimiento fue bastante mejor que el resultado», afirmó Russell, calificando la prueba madrileña como «al más puro estilo de Mónaco» debido a que la clasificación sentenció prácticamente todo. Asimismo, reconoció que aguantar con el neumático medio hasta el final habría supuesto una apuesta demasiado arriesgada, en un trazado donde adelantar resultó sumamente complicado para todos.

Antonelli amplía su ventaja en el Mundial
El triunfo de Antonelli supuso su octava victoria del año y su 12.º podio en 14 grandes premios disputados. En el transcurso de las últimas cinco citas, la renta sobre Russell ha crecido de 25 a 81 puntos, dejando al piloto británico con un margen de maniobra casi nulo en las nueve carreras que restan en el calendario.
«No voy a decir que esté sentenciado, pero es excepcionalmente improbable que siga en esta batalla», admitió Russell. En lugar de obsesionarse con la clasificación general, aseguró que centrará sus esfuerzos en intentar ganar tantas carreras como le sea posible, yendo paso a paso.
