Verstappen: «¿Ganar en Madrid? Aún no sé dónde adelantar»

Max Verstappen asegura que Red Bull debe encontrar un punto real de adelantamiento si quiere arrebatarle el triunfo a Lando Norris en el Gran Premio de España de Fórmula 1, disputado en el nuevo trazado urbano de Madrid.
Verstappen se clasificó en tercera posición, a poco más de una décima de la pole obtenida por Norris y del Mercedes de Kimi Antonelli. Sin embargo, el piloto de Red Bull no las tiene todas consigo respecto a si el ritmo puro de carrera bastará para remontar posiciones en Madring. Se prevé que el trazado complique notablemente los adelantamientos, lo que podría convertir la degradación de los neumáticos en el factor determinante.

«Va a ser difícil», comentó Verstappen. «Quiero decir, incluso en el mejor de los casos, si eres más rápido, no puedes adelantar. No hay curvas propicias para pasar. Así que dependes de que los demás sufran una degradación de neumáticos muy acusada».
Y añadió: «Las tandas largas fueron muy duras, hubo mucha degradación para todos, así que probablemente ese sea el punto clave mañana. Pero aun con eso, todavía tengo que encontrar una curva donde se pueda adelantar».
Ese análisis subraya el dilema principal al que se enfrenta Verstappen: el rendimiento por sí solo no garantiza ganar la posición en pista. La guía del circuito de Madring detalla el diseño de la pista y sus escasas zonas de adelantamiento.

Red Bull progresa, pero cede terreno en el último sector
Pese a su inquietud a la hora de adelantar, Verstappen acabó satisfecho con la sesión clasificatoria. En cuanto a la brecha con la pole position, fue su resultado más parejo desde Mónaco, donde se quedó a 0,043 segundos de Antonelli.
«Estuvo bien», afirmó. «Apenas he estado este año entre los tres primeros, así que creo que completamos una buena clasificación».
Verstappen valoró positivamente el paso adelante dado por Red Bull y destacó que el monoplaza rindió dentro de una ventana de funcionamiento razonable. No obstante, señaló el último sector como el talón de Aquiles de la escudería, donde el coche no logró igualar la entrega de potencia eléctrica ni el despliegue del sistema híbrido de sus rivales directos.

El neerlandés describió su progresión de la Q1 a la Q3 como sólida y consideró que exprimió prácticamente todo el potencial disponible. La diferencia restante, según explicó, respondió a limitaciones bien conocidas del coche y a dicha entrega en el sector final.
El ritmo de la Q2 no cuenta toda la verdad
Verstappen lideró la Q2 con una ventaja de 0,160 segundos sobre Antonelli, lo que abrió el debate sobre si era posible haber aspirado a un resultado todavía mejor. Sin embargo, pidió cautela a la hora de comparar tiempos, recordando que fue de los pocos pilotos en montar dos juegos nuevos de neumáticos.
Para Verstappen, la sesión de clasificación y la carrera son desafíos muy distintos. Aunque el coche ha mejorado, las reducidas posibilidades para superar rivales en Madring obligarán a vigilar la gestión de las gomas y a dar con el punto exacto donde atacar para transformar ese tercer puesto de salida en una opción real de victoria.
