Haas afronta una decisión clave con el asiento de Ocon en el mercado

Haas sopesa su independencia frente al respaldo financiero
Haas es la única escudería de Fórmula 1 que sigue sondeando activamente el mercado de pilotos, con el asiento de Esteban Ocon para 2027 en juego. Su rendimiento reciente ha ofrecido cierto optimismo —su undécimo puesto en Madrid fue su mejor resultado desde que sumó puntos en Mónaco—, pero la presión sobre su continuidad no cesa.
La lista de candidatos incluye al piloto reserva Jack Doohan, al júnior de Ferrari Rafael Camara, al integrante de la cantera de McLaren Leonardo Fornaroli y a Ryo Hirakawa, respaldado por el patrocinador principal Toyota. Los cuatro han tenido oportunidades para reivindicarse en distintas pruebas. La trayectoria de Fornaroli resulta especialmente llamativa: es campeón de Fórmula 2 y Fórmula 3, pero actualmente no tiene un destino claro en la parrilla. El panorama general de jóvenes promesas también queda reflejado en el reciente regreso de Alexander Dunne al podio de la Fórmula 2.

Camara: una promesa de futuro con complicaciones estratégicas
En el plano estrictamente deportivo, Camara es una opción evidente. Ganó el título de Fórmula 3 el año pasado y actualmente marcha segundo en la clasificación de Fórmula 2, sumando dos victorias y seis podios en lo que va de temporada. Además, cerrar un acuerdo con él podría reportar a Haas un descuento en el suministro de piezas.
Sin embargo, su fichaje acentuaría la percepción de que Haas se está convirtiendo en un equipo filial de Ferrari, de forma similar a Racing Bulls. Se prevé que Oliver Bearman, también miembro de la academia de Ferrari, dispute una tercera temporada con la estructura estadounidense. Por ello, se entiende que el propietario Gene Haas se muestra reticente a ceder el control del segundo volante.
Haas ya utiliza la unidad de potencia, la dirección y la transmisión de Ferrari, así como su simulador, a pesar de que el equipo está desarrollando sus propias instalaciones. Esto plantea un dilema de mayor calado sobre el rumbo de la organización: si debe apostar por una mayor independencia o profundizar sus lazos técnicos y comerciales con un gran fabricante.

El trasfondo de la decisión
El periodista Joe Saward comentó en el pódcast 2 Guys, A Girl and F1 que Gene Haas no desea que la escudería acabe funcionando como un equipo filial de Ferrari ni de Toyota. «Tener dos pilotos de Ferrari no le conviene», afirmó, añadiendo que contar con dos pilotos vinculados a Toyota también generaría la sensación de que los monoplazas pertenecen a un tercero.
El factor económico resulta ineludible. Haas ocupa la séptima posición del campeonato de constructores, habiendo sumado 17 de sus 21 puntos en las tres primeras carreras, y se ha visto superado en el desarrollo técnico por Racing Bulls, Alpine y Audi. El equipo ha reconocido que no alcanza a gastar el límite presupuestario fijado por la normativa, por lo que el respaldo financiero extra de Toyota, Ferrari o cualquier otro socio podría resultar muy valioso.
La incorporación de Bearman ha sido todo un acierto, promediando 1,5 puntos por carrera, la cifra más alta en la historia del equipo. Con la mayoría de las alineaciones ya confirmadas en el resto de la parrilla, Haas dispone de un amplio abanico de alternativas. Su decisión definitiva, que se espera en los próximos días, determinará si Gene Haas prefiere construir una estructura más potente e independiente o aprovechar las ventajas de ser un equipo cliente.
