Norris duda del título de McLaren y ve a Russell como rival clave

Lando Norris ha reconocido que no cree que su McLaren sea lo bastante fuerte en estos momentos como para revalidar su corona mundial, señalando en su lugar a George Russell como el piloto mejor posicionado para plantar cara a Kimi Antonelli en este tramo de la temporada.
Norris llega al Gran Premio de España en Madrid a 96 puntos de Antonelli, pese a haber sumado dos victorias consecutivas en Budapest y Zandvoort. La brillante campaña de Antonelli, coronada por su reciente triunfo en Monza, mantiene al joven talento italiano en lo más alto de la clasificación general. Russell, su compañero en Mercedes, marcha segundo a 66 puntos del líder y con 30 de ventaja sobre Norris.
«[Russell] me saca 30 puntos», explicó Norris a los medios de comunicación este jueves en Madrid. «Así que creo que George sigue siendo quien tiene más opciones de ponerle las cosas difíciles a Kimi. Además, Hamilton también me lleva bastantes puntos de ventaja».

Al descubierto las limitaciones de McLaren según el trazado
Norris puso como ejemplo el desenlace de Monza para argumentar que al coche le falta regularidad en función de las características de cada circuito. Tanto él como Oscar Piastri cruzaron la meta en cuarta y quinta posición, un botín discreto en comparación con las dos victorias previas del equipo.
«Venimos de ganar dos carreras seguidas, por lo que el monoplaza funciona muy bien en ciertos sitios», apuntó Norris. «El problema, como decía, es que no rinde al nivel necesario en todas partes. Y el único que pilota el mismo coche que Kimi es George. Le deseo lo mejor en su pelea contra él».
Esa incógnita se pondrá a prueba sin demora en el flamante trazado de Madring, sede por primera vez de una cita puntuable de Fórmula 1. Nuestra guía de Madring analiza a fondo el nuevo recinto madrileño, aunque los pilotos no descubrirán sus exigencias reales hasta que arranquen los entrenamientos libres.

Norris comparó el diseño con el de Yeda y destacó la dificultad de su combinación de desniveles, curvas en subida y bajada, así como zonas peraltadas y contraperaltadas. Añadió que bastaron tres o cuatro giros en el simulador para aprenderse las trazadas básicas, aunque recalcó que la sensación real de velocidad será muy distinta.
«El circuito entero tiene una pinta increíble», admitió Norris. «Siempre cambia todo cuando sales a la pista y sientes cada detalle en directo. La sensación de velocidad marca una diferencia abismal respecto al simulador».
Piastri también prevé un fin de semana sumamente exigente, subrayando la velocidad de sus curvas, el altísimo precio a pagar ante cualquier error, los peraltes, los pianos y el compromiso técnico que demandará la puesta a punto en un trazado tan variado.
