Pirelli recurrirá a los datos de 2017 para el GP de Baréin en Sepang

Pirelli afronta un reto inusual en Sepang
Pirelli utilizará el Gran Premio de Malasia de 2017 como principal referencia para preparar los neumáticos del próximo Gran Premio de Baréin en Sepang. La carrera se ha trasladado después de que Baréin no pudiera celebrarse en su fecha original de abril ni en una fecha posterior debido a la guerra entre Irán y otros actores de la región. Posteriormente, un acuerdo entre la FIA, la Fórmula 1 y Malasia despejó el camino para que Sepang albergara el evento.
El cambio supone un importante desafío logístico y técnico. La Fórmula 1 no visita Kuala Lumpur desde 2017, mientras que Pirelli ha contado con poco tiempo para analizar el circuito antes de cerrar su selección. La decisión llega además en medio de un calendario volátil, un asunto que se analiza en el informe de F1LivePulse sobre los actuales planes para el Gran Premio de Malasia.
Dario Marrafuschi, director de Pirelli Motorsport, explicó que la carrera de 2017 ofrecía la comparación más relevante porque fue el primer evento malasio disputado con neumáticos más anchos. Por ello, el equilibrio entre el tamaño de los neumáticos y el conjunto del monoplaza era «razonablemente parecido al actual».

«Si no recuerdo mal, la última carrera en Malasia fue en 2017», afirmó Marrafuschi. «Desde 2011, cuando Pirelli sustituyó a Bridgestone como único proveedor de la F1, hemos ido allí todos los años, así que contamos con un buen historial».
2017 marca la referencia para los neumáticos
Pirelli seleccionó los compuestos medio, blando y superblando para el evento de 2017. Esos compuestos equivalen a los actuales C2, C3 y C4 dentro de la gama C1-C5. Marrafuschi indicó que Pirelli seguiría una línea similar esta vez, dando prioridad a los datos de 2017 frente a las elecciones de 2014, 2015 o 2016.
No habrá posibilidad de enviar más personal a Malasia para realizar análisis adicionales. Debido al reducido plazo de preparación, los neumáticos también se transportarán por vía aérea en lugar de hacerlo por mar.

Marrafuschi explicó que Pirelli prepara escenarios flexibles cuando cambia el calendario, incluida la posibilidad de realizar varias tandas de producción y utilizar existencias de reserva en una carrera posterior. El fabricante necesita siete semanas de antelación para un evento europeo, un requisito que podría cobrar importancia si Imola tuviera que sustituir a la última cita de la temporada.
Aunque las temperaturas de diciembre en Imola podrían situarse entre 0 °C y 8 °C, Marrafuschi comparó las condiciones con las de los test de Barcelona. Describió la situación como poco ideal, pero segura, y recalcó que Pirelli no estaba preocupada por rodar con esas temperaturas.
