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El vigente campeón del mundo de Fórmula E, Oliver Rowland, ofreció una clase magistral de gestión de energía para ganar la segunda carrera del doble evento del E-Prix de Mónaco, transformando una octava posición en la parrilla de salida en una victoria contundente para Nissan.
Fue la primera victoria de la temporada para Rowland y su segunda en el Principado, tras haber triunfado también en Mónaco un año antes. En una carrera que exigía precisión por encima de agresividad, el campeón demostró exactamente por qué ostenta el título: leyendo la carrera, preservando sus reservas de energía y emergiendo en cabeza cuando más importaba.
Aunque Rowland acaparó los titulares, hubo motivos de celebración equivalentes en Andretti, donde el debutante Felipe Drugovich realizó una actuación impresionante para conseguir el segundo puesto, su primer podio en la serie totalmente eléctrica. Para un piloto que se está abriendo camino en la Fórmula E, un primer podio en Mónaco representa un resultado contundente que no será fácil de olvidar.
Completando el podio estuvo António Félix da Costa, quien mostró una gran resiliencia tras una difícil primera vuelta. El piloto de Jaguar fue golpeado por Edoardo Mortara en la chicane de la Nouvelle, lo que le hizo trompear; un incidente que le valió a Mortara una penalización de 10 segundos. A pesar de ese contratiempo inicial, da Costa había llegado a Mónaco decidido a reactivar su lucha por el título, y el tercer puesto representó una recuperación significativa.
Mortara había cruzado la línea de meta en segundo lugar, pero la sanción de los comisarios resultó decisiva, relegándolo al quinto puesto en la clasificación final. Esa degradación ascendió al líder del campeonato, Mitch Evans, al cuarto lugar, permitiendo al hombre de Jaguar consolidar su posición en lo más alto de la tabla con una sólida suma de puntos.
Para Dan Ticktum, Mónaco volvió a ser una carrera de frustración a pesar de su innegable ritmo a una vuelta. El piloto de Cupra Kiro había logrado poles consecutivas durante el fin de semana, pero no pudo convertir su ventaja de salida en un resultado, esta vez obstaculizado por una penalización de cinco segundos por exceso de velocidad bajo bandera amarilla en todo el circuito.
Su compañero de equipo, Pepe Martí, también vivió una carrera para olvidar, al chocar en la penúltima curva en la vuelta 18; un resultado doloroso que llegó apenas 24 horas después de que el español consiguiera su primer podio en Fórmula E en la Carrera 1.
Para Rowland, sin embargo, fue un fin de semana que subrayó su calidad como campeón. Desde el octavo puesto en la parrilla hasta el escalón más alto del podio, el piloto de Nissan cumplió precisamente cuando la temporada más lo necesitaba.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.
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