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Stefano Domenicali ha defendido el rumbo de la Fórmula 1 después de que varios pilotos criticaran con dureza el nuevo reglamento técnico del campeonato. El máximo responsable de la F1 insiste en que es su «deber» decidir qué es lo mejor para el deporte.
Las nuevas unidades de potencia generan el 50 % de su potencia total a partir de sistemas de baterías mejorados, una característica que ha provocado dudas sobre cómo deberían disputarse los grandes premios. Max Verstappen fue el crítico más contundente durante los test de pretemporada: describió la elevada gestión de energía como algo «antideportivo» y parecido a una «Fórmula E con esteroides».
Fernando Alonso también cuestionó el impacto en las curvas tradicionales de alta velocidad. A los pilotos les preocupa que zonas como las Esses de Suzuka pierdan parte de su dificultad y se conviertan en «estaciones de carga» para las baterías.
El debate forma parte de una conversación más amplia sobre la evolución de la filosofía de las unidades de potencia de la F1. Domenicali ya había revelado que Verstappen fue consultado sobre los cambios previstos en la unidad de potencia de 2027, lo que pone de relieve hasta qué punto el campeonato intenta responder a las preocupaciones sin renunciar a su rumbo a largo plazo.
Durante el parón de abril, los pilotos, la F1 y la FIA mantuvieron conversaciones que desembocaron en una hoja de ruta para elevar hasta el 60 % en 2028 la proporción de potencia suministrada por el motor de combustión interna. El objetivo es reducir la dependencia de los sistemas de baterías sin abandonar la dirección fundamental del nuevo reglamento.
Para Domenicali, las críticas son legítimas, pero la solución debe ser constructiva y estar centrada en el futuro. El italiano afirmó que la F1 no silenciará a sus pilotos y defendió que todos los integrantes del deporte puedan expresar su opinión. Sin embargo, también subrayó que alguien debe marcar un rumbo claro para el campeonato.
«No estamos aquí para ponerle cinta adhesiva en la boca a nadie», declaró Domenicali ante los medios. «La belleza del deporte es que todos pueden tener una opinión, pero una opinión es solo una opinión. Hay alguien que tiene el deber de marcar una línea».
Domenicali explicó que los cambios se introdujeron por una «razón vital» y que ya se habían realizado ajustes. Instó a gestionar las discrepancias de forma privada y constructiva, y advirtió de que unas críticas cada vez más personales podrían desviar la negatividad del deporte en sí.
El reglamento de 2026 se diseñó para atraer a nuevos fabricantes, un objetivo que la F1 ha conseguido con Audi y el regreso de Honda como proveedores de unidades de potencia. Por ello, Domenicali considera que su función consiste en equilibrar las opiniones de los pilotos con los intereses de los aficionados y de todas las partes implicadas.
«Tengo el deber de hacer una síntesis de lo que es mejor para el deporte», afirmó. Añadió que la F1 debe mirar ahora hacia delante y crecer unida «de la manera correcta».

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.
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