Hamilton, en el punto de mira tras ignorar a Ferrari en Madrid

Lewis Hamilton se ha convertido en el centro de las críticas de los aficionados tras no detener de inmediato su dañado Ferrari durante la tercera sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de España en Madrid.
La tanda del heptacampeón de Fórmula 1 terminó contra el muro en la última curva del trazado de Madring, sufriendo un pinchazo en la rueda delantera derecha y la rotura del alerón delantero. En lugar de apartarse en la primera zona segura disponible, Hamilton intentó llevar el coche de vuelta hacia el pitlane a un ritmo muy lento.
Esa decisión sembró la pista de restos de fibra de carbono y desató un tenso intercambio por radio con su ingeniero de carrera, Carlo Santi. Desde el muro de Ferrari le ordenaron de forma reiterada que detuviera el monoplaza en un lugar seguro, pero el piloto británico continuó rodando hasta que finalmente aparcó a la salida de la curva 14.

El incidente añadió un punto más de fricción a una jornada donde Mercedes y Antonelli ya venían marcando el paso en el Madring, confirmando que las estrechas calles madrileñas no perdonan el más mínimo despiste.
La afición cuestiona el criterio de Hamilton
La reacción de los aficionados en redes sociales no tardó en llegar, y varios señalaron que Hamilton podría recibir una sanción por circular con el monoplaza visiblemente deteriorado tras haber recibido la orden de parar.
«Siiiií, le va a caer sanción seguro, jajaja», escribió un usuario en Reddit. Otro aficionado añadió: «Lewis, cuando te dicen que pares el coche, simplemente páralo. Es jugarse una penalización de forma absurda».

Un tercer seguidor puso el foco en lo estéril de la maniobra: «Hacer todo eso para acabar parando antes de boxes de todos modos no es el momento del que Lewis esté más orgulloso, la verdad».
Otros comentarios cargaron contra la enorme cantidad de piezas esparcidas a lo largo del circuito. Un seguidor ironizó diciendo que había brindado «a cada puesto de comisarios de la pista la oportunidad perfecta para practicar cómo limpiar restos», mientras otro argumentaba que la insistencia en seguir rodando demostraba una notable falta de lucidez tras el impacto.
No obstante, las críticas también encontraron réplica en opiniones más comprensivas. Algunos seguidores destacaron que los mensajes de radio reflejaban la tensión del momento, donde ambas partes buscaban la mejor salida posible, mientras otros apuntaron con picardía que la goma depositada sobre el asfalto podría terminar beneficiándole de cara a la clasificación.
La polémica dividió las opiniones, pero dejó en el aire una duda evidente: una vez que el Ferrari quedó tocado y el muro dictó parar, la tozudez de Hamilton por salvar la vuelta trajo consigo muchos más riesgos que beneficios.
