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Lewis Hamilton ha rechazado la idea de que un problema cultural dentro de Ferrari esté impidiendo el progreso del equipo, después de que un complicado Gran Premio de Italia terminara con un nuevo escrutinio sobre el funcionamiento interno de la Scuderia.
La carrera de casa de Ferrari se torció en la primera vuelta. Hamilton intentó meterse por el interior de su compañero Charles Leclerc, viéndose relegado al exterior en la curva 2. Leclerc arrinconó a Hamilton hacia la grava, haciéndole perder posiciones, antes de acabar estrellándose y abandonando la carrera vueltas más tarde. Hamilton remontó hasta finalizar sexto, pero el resultado supuso un duro revés para sus ya remotas aspiraciones al título.
Hamilton se encuentra ahora a 76 puntos del líder del campeonato, Kimi Antonelli —más de tres grandes premios de desventaja—, con un balance de siete victorias para Antonelli frente a solo una del británico. El fin de semana también avivó el debate sobre cómo gestiona Ferrari la batalla entre sus pilotos, después de que Hamilton señalara que «no había reglas» en la pista y pidiera normas de combate similares a las implementadas por Mercedes en 2016.
Esta polémica llega tras la petición de Hamilton para que Ferrari modifique su postura tras el incidente. Descubre más detalles en nuestro artículo sobre la petición de Hamilton a Ferrari tras su toque con Leclerc.

Durante su comparecencia de ocho minutos ante los medios en la zona de declaraciones, Hamilton frenó en seco las preguntas sobre si Ferrari arrastra un problema cultural que frena su evolución.
«Sé lo que intentáis hacer», afirmó. «No voy a entrar en discusiones ni a polemizar sobre mi equipo. Al fin y al cabo, me estoy dejando la piel para hacer que este equipo crezca y ayudarle a llegar a donde merece estar».
Hamilton reconoció que Ferrari no estuvo a la altura en Monza, pero defendió con firmeza la entrega de todos sus integrantes.
«No lo hicimos bien [en el GP de Italia] y ya es bastante doloroso como para andar atacando a los míos. Vuelven a casa con sus familias y se dejan la piel trabajando muy duro», aseguró. «Sí, nos equivocamos. No es suficiente. Pero volveremos a empezar de cero y nos levantaremos. Llegaremos con energía positiva a la próxima carrera».
Al ser preguntado sobre qué cambios organizativos se necesitan, Hamilton apuntó a la comunicación y a los procedimientos internos, dejando claro de dónde debe partir la responsabilidad.
«Al final, todo viene desde arriba. Las decisiones se transmiten en cascada y, por tanto, todo empieza por Fred», sentenció.
Añadió además que Ferrari debe renovar sus métodos en lugar de repetir una y otra vez la misma fórmula esperando resultados distintos. Las conversaciones proseguirán tras el próximo gran premio, con Hamilton insistiendo en la necesidad de ajustar los protocolos para evitar que estos contratiempos vuelvan a repetirse.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.