La salida de Horner de Red Bull: 100,482 millones en compensación

La salida de Christian Horner de Red Bull estuvo vinculada a una compensación por cese de 100,482 millones de libras, según las cuentas presentadas ante Companies House en el Reino Unido, de las que informó Motorsport.com el 8 de octubre de 2026.
El total se reparte entre dos empresas: 33,494 millones de libras de Red Bull Racing y 66,988 millones de libras de Red Bull Technologies. Motorsport.com relaciona los pagos con la salida de Horner en 2025. Sin embargo, en los asientos sobre compensaciones por cese, las cuentas aluden al «director mejor pagado» sin nombrar a Horner; la asociación con él procede de la información publicada sobre esos documentos.
La compensación por cese es distinta de la remuneración de los directivos que las empresas declararon por separado. RacingNews365 señaló que las cuentas reflejaban 4,441 millones de libras en remuneraciones en Red Bull Racing y 9,029 millones de libras en Red Bull Technologies. Esas cifras son independientes y no están incluidas en el total de 100,482 millones de libras.

Horner fue sustituido como jefe de equipo y consejero delegado por Laurent Mekies el 9 de julio de 2025. Dejó formalmente el grupo Red Bull en su conjunto el 13 de agosto de 2025, según informó Motorsport.com. Por tanto, los pagos están relacionados con su salida de la organización, no con las cifras habituales de remuneración declaradas para el cargo directivo.
Horner reapareció más tarde en el Gran Premio de Gran Bretaña de 2026, en Silverstone. En una entrevista con Sky Sports F1, recogida por Motorsport.com, dijo que había disfrutado de un tiempo alejado de la competición tras pasar 20 años en Red Bull y que solo se plantearía volver si surgiera una oportunidad real de ganar. Sus declaraciones no confirmaron ningún futuro cargo ni un cambio de equipo.
Su aparición en Silverstone fue la primera en un paddock de F1 desde que dejó Red Bull; lee más sobre la reaparición de Horner en el paddock. Por ahora, su próximo paso sigue sin confirmarse, mientras que las cuentas ofrecen una visión más clara de la magnitud de la compensación vinculada a su salida y de cómo se repartió entre las empresas.
