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Charles Leclerc ha instado a Ferrari a seguir siendo «agresiva» en la batalla por las mejoras de la Fórmula 1 en 2026, después de que un decepcionante Gran Premio de Hungría dejara al descubierto la falta de consistencia del SF-26.
Ferrari llegó a la nueva era técnica con más margen para encontrar rendimiento. Tras cuatro temporadas bajo la normativa de efecto suelo, los equipos habían empezado a estancarse a finales de 2025, ya que las mejoras ofrecían ganancias cada vez menores. La profunda renovación de 2026 cambió tanto el chasis como la forma de generar carga aerodinámica, y los alerones asumieron un papel más importante que bajo la anterior normativa, centrada en el suelo del monoplaza.
Esa relativa inmadurez ha abierto una ventana de desarrollo más amplia. Los equipos pueden introducir paquetes de mejoras mayores y hacerlo con más frecuencia, y Ferrari ha sido una de las escuderías más agresivas. La Scuderia llevó importantes novedades a Miami y Barcelona, antes de introducir una nueva unidad de potencia en Austria.
Sin embargo, la magnitud de esas ganancias también aumenta la importancia de que cada paso de desarrollo funcione de manera consistente. El resultado de Ferrari en Hungría puso de relieve ese desafío: Leclerc y Lewis Hamilton solo pudieron terminar cuarto y quinto, pese a las expectativas previas de que el equipo pudiera luchar por la victoria. La decepción coincidió con el análisis previo de Leclerc sobre el ritmo de Ferrari en el GP de Hungría, en el que destacó la distancia entre las expectativas y el resultado final.
También puedes consultar cómo el fracaso de Ferrari en Hungría expuso la inconsistencia del SF-26.

Leclerc afirmó que Ferrari pagó el precio de su salida en Hungría, pero insistió en que el problema iba más allá de la fase inicial. El monegasco describió una carrera en la que el coche mostró destellos de competitividad, aunque sin mantener un nivel de rendimiento estable.
«Pagamos el precio [en el GP de Hungría] con la salida; sin embargo, no fuimos especialmente brillantes en ningún momento de la carrera», declaró Leclerc a los medios. «El primer tramo con los duros no estuvo mal, el último con los blandos fue bastante bueno, pero hubo demasiados altibajos. Ahí es donde tenemos que trabajar: debemos intentar encontrar esa consistencia con este coche».
Añadió que el SF-26 se sentía «extraño» durante los distintos tramos, con fases que resultaban difíciles para Hamilton y otras para él mismo. Para Leclerc, el problema era que el comportamiento del coche no parecía estar suficientemente correlacionado de una tanda a otra.
«Las mejoras son mucho más importantes que en el pasado, porque nos permiten dar pasos tan grandes hacia delante. Por eso será importante que mantengamos el control de la situación y sigamos siendo agresivos, como lo hemos sido con el programa de desarrollo», afirmó.
Ferrari llega al descanso de verano con 72 puntos menos que Mercedes en el campeonato de constructores. Hamilton es segundo en la clasificación de pilotos, a 59 puntos de Kimi Antonelli, de modo que el equipo tiene tanto una desventaja que recortar como una instrucción clara de Leclerc: el desarrollo debe continuar, pero la consistencia tiene que mejorar.

Es ingeniero de software y un gran apasionado de la Fórmula 1 y los deportes de motor. Es cofundador de Formula Live Pulse, una empresa dedicada a hacer que la telemetría en directo y la información sobre las carreras sean accesibles, visuales y fáciles de seguir.
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