Noticias
Antonelli perdió dos segundos entre lágrimas en la vuelta final de México
Kimi Antonelli contó que las lágrimas le dificultaron ver en las últimas vueltas de México, tras adelantar a Charles Leclerc al final y asegurar el tercer puesto.

Kimi Antonelli dijo que la emoción le nubló la vista y le hizo perder alrededor de dos segundos en los compases finales del Gran Premio de Ciudad de México, donde terminó tercero tras adelantar a Charles Leclerc en las últimas vueltas.
Antonelli llegaba a la carrera sabiendo que solo necesitaba un noveno puesto para convertirse en el campeón más joven de la Fórmula 1. Evitó los problemas en la salida y se mantuvo en la lucha por el podio antes de superar a Leclerc al final. El peso de tener al alcance una oportunidad de campeonato hizo que el resultado tuviera un significado especial.

Las lágrimas le dificultaron ver en la última vuelta
Antonelli explicó que ya había perdido tiempo en la vuelta anterior a la meta, cuando las lágrimas empezaron a impedirle ver con claridad la pista. Distinguía los dos Ferrari que tenía delante, pero dijo que los veía borrosos.
Al acercarse a la bandera a cuadros, le volvieron a la memoria sus días en el karting y todo el camino recorrido hasta llegar a la Fórmula 1. Cuando cruzó la meta, dejó aflorar sus emociones y describió el momento como la realización de uno de sus mayores sueños.

La presión en torno al título iba creciendo para el joven piloto, con Kimi Räikkönen respaldando a Antonelli para convertirse en el campeón mundial de F1 más joven. En México, las predicciones dejaron paso a un desenlace profundamente personal: Antonelli dijo que la última vuelta fue especial, pese a lo difícil que resultaba mantener la vista fija en el circuito.
El adelantamiento a Leclerc fue clave pese a las dificultades con las temperaturas
La carrera de Antonelli le había permitido aspirar a un puesto aún mejor. Alargó más de 40 vueltas su primer stint con neumáticos blandos y dijo que el ritmo seguía siendo bueno. Tras pasar por boxes, creyó que la ventaja de sus neumáticos le daba opciones de alcanzar a los líderes.

La bandera roja cambió la situación, ya que todos los pilotos pudieron montar neumáticos nuevos. Antonelli siguió en la pelea, pero tuvo que limitar el ritmo para controlar las temperaturas. Explicó que debía prestar especial atención a la de los frenos y que el ritmo de los coches de cabeza dificultaba seguirlos de cerca.
Por eso fue especialmente importante su adelantamiento a Leclerc en la curva 1. Antonelli calificó la maniobra de decisiva para asegurarse el tercer puesto. Su victoria en el Gran Premio de España ya había marcado otro gran momento de la temporada; en México, las últimas vueltas le plantearon un reto distinto, con la emoción y la gestión de carrera determinando su llegada a meta.
