La FIA detalla el arreglo de software tras el caos de Sepang

La FIA ha completado su investigación sobre el incidente de pérdida de potencia que alteró los primeros compases de la carrera en Sepang, cuando varios coches redujeron drásticamente la velocidad detrás del coche de seguridad. El organismo rector atribuyó el problema a un software relacionado con las limitaciones de potencia de 250 kW aplicadas en condiciones de lluvia.
En su análisis, la FIA concluyó que los coches que circulaban a bajas revoluciones en determinados sectores del circuito afectados por la reducción podían sufrir una pérdida de potencia superior a la prevista. Esa potencia no podía recuperarse dentro de esos sectores. El fallo del software bloqueaba los motores eléctricos en los puntos más lentos, por lo que los pilotos se quedaban sin potencia eléctrica para compensar el retraso del turbo al pisar el acelerador.
La FIA publicó una actualización de emergencia del software antes de la reanudación. Esta eliminó las limitaciones de 250 kW en determinados minisectores donde se había manifestado el fallo. La misma configuración provisional se volverá a aplicar en el Gran Premio de Singapur si se esperan condiciones meteorológicas similares. Está prevista una nueva actualización del software para condiciones de lluvia de cara al Gran Premio de Estados Unidos, el 25 de octubre.
La respuesta en dos fases implica que el arreglo de Sepang cubrirá Singapur, mientras que para Austin está previsto un paquete de software revisado. La explicación de la FIA sobre el fallo del software para condiciones de lluvia ofrece más detalles sobre cómo el problema dejó a los coches sin potencia utilizable.

El proceso de pruebas, bajo revisión
El director de monoplazas de la FIA, Nikolas Tombazis, afirmó tras la carrera que el fallo concreto no volvería a producirse, aunque reconoció que no podía descartar otros problemas en el complejo software de las unidades de potencia. «Este problema concreto, sí. Que haya algún problema, no. Pero, por supuesto, haremos todo lo posible para evitarlo», declaró.
La FIA ha aclarado ahora que el software se probó durante las primeras sesiones de entrenamientos libres de los Grandes Premios de Bélgica y los Países Bajos, pero el fallo no apareció. En esas sesiones, los coches circulaban a velocidades normales, sin alcanzar las velocidades extremadamente bajas que se registraron detrás del coche de seguridad en Sepang.
Esa diferencia ha llevado a revisar de forma más amplia los procesos de validación. La FIA señaló que la investigación recomendó medidas para que las pruebas de software sean lo más rigurosas posible, aunque reconoció que las oportunidades de probarlo en condiciones de lluvia son limitadas. El organismo trabajará con los equipos y los fabricantes de unidades de potencia para reforzar las pruebas y la verificación, e incluirá una evaluación independiente y las observaciones del proveedor de la unidad electrónica de control estandarizada.
La solución inmediata aborda las condiciones que provocaron el fallo de Sepang. A más largo plazo, el reto consiste en mejorar la validación para que el software se pruebe en situaciones de funcionamiento menos habituales, pero que resultaron decisivas en Malasia.
