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Honda estaría culpando al diseño de Adrian Newey por los fallos en las baterías causados por las vibraciones
El proyecto de 2026 de Honda y Aston Martin está en crisis tras fallos de batería provocados por vibraciones que arruinaron los test de pretemporada, lo que plantea dudas sobre si el impulso tardío de Adrian Newey por un diseño compacto de batería de dos niveles comprimió el calendario de Honda y amplificó los riesgos de fiabilidad.

Aumenta la tensión entre Honda y Aston Martin mientras la alianza afronta un desastre catastrófico en los test de pretemporada, con indicios crecientes de que los cambios de diseño de última hora de Adrian Newey podrían haber acelerado los problemas que lastran su unidad de potencia de 2026.
Cuando Adrian Newey llegó a Aston Martin en marzo de 2025, la leyenda del diseño en la F1 aportó décadas de experiencia en ingeniería y, al parecer, una serie de exigentes peticiones técnicas que reconfigurarían de raíz el calendario de desarrollo de la unidad de potencia de Honda. Con la asociación entrando en su temporada inaugural en plena turbulencia, empiezan a surgir dudas sobre si la llegada tardía del ingeniero y sus posteriores exigencias de diseño contribuyeron, sin querer, a los fallos catastróficos que marcaron los test de pretemporada.
La pesadilla de los test que lo empezó todo
Aston Martin vivió una pretemporada que solo puede calificarse de desastrosa, con apenas 2.115 kilómetros completados entre Barcelona y Baréin, aproximadamente un tercio de la distancia lograda por Mercedes, Ferrari y Haas. El motivo fue siempre el mismo: vibraciones anómalas procedentes del motor V6 de combustión que destrozaron el sistema de baterías.
Ikuo Takeishi, responsable del departamento de competición de cuatro ruedas de Honda Racing Corporation, reconoció la gravedad de la situación. "Paramos el coche porque sentimos que no debía seguir rodando en ese estado", explicó Takeishi. "No es que fuera a ocurrir un accidente ni nada por el estilo, pero paramos el coche porque era peligroso".
En el último día de test en Baréin, Aston Martin agotó sus baterías de repuesto tras solo seis vueltas de instalación, lo que puso fin, en la práctica, al trabajo de desarrollo con sentido semanas antes del inicio de la temporada.

El efecto Newey: ¿compresión del calendario o chivo expiatorio?
Aquí es donde el relato se vuelve interesante. Según Satoshi Tsunoda, director general del proyecto de F1 de Honda, la llegada de Newey desencadenó un rediseño de gran calado que fue mucho más allá del proceso habitual de integración. "Desde que el Sr. Newey se unió a Aston Martin en marzo de 2025, casi todo lo que hemos hecho ha cambiado", afirmó Tsunoda.
Lo más destacado es la controvertida configuración de batería de dos niveles —un planteamiento más agresivo de lo que la normativa exigía técnicamente—, solicitada específicamente por Newey para lograr una compacidad sin precedentes. "El Sr. Newey preguntó: '¿Podríamos hacerlo de esta manera?' Para nosotros, fue un caso de quedarnos sin tiempo…", reveló Tsunoda, dando a entender que Honda se sintió presionada a ejecutar un rediseño ambicioso con un calendario acelerado.
Esta arquitectura de dos niveles, aunque ofrece ventajas de empaquetado, podría haber contribuido a los problemas de vibración no previstos, ya que los puntos de anclaje del paquete de baterías soportan esfuerzos por encima de lo contemplado en el diseño.
Los problemas de correlación agravan la crisis
Para complicar aún más las cosas, Honda realiza en su base de Sakura (Japón) las pruebas virtuales de pista entre la unidad de potencia y el chasis, una práctica que resultó problemática al enfrentarse a condiciones reales inesperadas. A diferencia de la mayoría de rivales, que llevan a cabo este trabajo crucial de correlación internamente o con empresas especializadas, el esquema de pruebas remotas de Honda no logró anticipar la gravedad del fenómeno de las vibraciones.
Con la temporada 2026 arrancando en Australia el 8 de marzo, Honda se enfrenta a un calendario imposible para identificar las causas raíz e implementar soluciones integrales. Aunque el fabricante japonés pretende gestionar las primeras carreras con arreglos provisionales, es probable que una resolución real no llegue hasta el gran premio de casa de Honda, en Suzuka, a finales de marzo.
La verdad incómoda: ya sea por requisitos de diseño, por la presión de los plazos o por ambas cosas, la intervención de Newey parece haber empujado a Honda a un rincón de desarrollo complicado, del que la asociación podría no lograr salir antes de perder puntos en momentos clave.
