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Porsche quiere fijar antes de Navidad las reglas de prototipos de 2030
Thomas Laudenbach afirma que los fabricantes necesitan este año un marco normativo más claro para 2030, mientras Porsche estudia un posible regreso a la categoría reina.

Porsche quiere contar antes de que acabe el año con un marco técnico más claro para la próxima generación de coches de resistencia de la categoría reina, mientras estudia si regresar a ella en 2030.
El responsable de competición de la marca, Thomas Laudenbach, afirma que los fabricantes necesitan suficiente información para evaluar posibles programas y conceptos técnicos. No pide tener el reglamento definitivo para Navidad, pero sí un esquema más concreto que los principios presentados hasta ahora por la FIA y el ACO.
Aún quedan por definir decisiones técnicas clave
Las futuras reglas sustituirán la actual división entre LMH y LMDh en la categoría reina del Campeonato Mundial de Resistencia y de IMSA. Los principios anunciados durante las 24 Horas de Le Mans de 2026 incluyen mantener la tecnología híbrida, prohibir la tracción total y los comodines de desarrollo, y avanzar hacia diseños más inspirados en los coches de calle.
También se han planteado un peso mínimo de 1.040 kilogramos y una potencia de unos 520 kilovatios. Sin embargo, todavía quedan por resolver detalles importantes, como el reparto de potencia entre el motor eléctrico y el de combustión.
Laudenbach sostiene que los fabricantes necesitan este año un marco más detallado para empezar a evaluar qué exigiría una futura participación. También considera que la actual generación de coches LMH y LMDh, que compite tanto en el WEC como en IMSA desde 2023, ofrece la oportunidad de detectar puntos débiles y mejorar el próximo ciclo reglamentario.

El control de costes y la estabilidad serán claves en la nueva era
Laudenbach advirtió de que el deporte debe evitar poner en riesgo el impulso actual, que ha propiciado parrillas más numerosas y una mayor implicación de los fabricantes. Señaló la salida de varias marcas —entre ellas Porsche del WEC— como un motivo para aprender de la normativa vigente y acertar con la próxima etapa.
El control de costes es otra prioridad. Laudenbach afirmó que reducir la necesidad de intervenciones frecuentes por parte de los organismos rectores supondría una mejora importante, aunque eliminar por completo esa participación sea difícil.
También valoró positivamente el acuerdo de 10 años entre la FIA y el ACO, que mantiene su gestión conjunta del WEC y Le Mans. En su opinión, separar el campeonato de la carrera habría perjudicado a ambos. El futuro de la prueba sigue siendo un tema de interés en el mundo de la resistencia, junto con los planes para una categoría de apoyo en Le Mans y el regreso de Doriane Pin a Le Mans.
Para Porsche, contar con un marco más claro antes de Navidad le permitiría evaluar si es viable poner en marcha un programa en la categoría reina para 2030.
