Kimi Antonelli arranca en Bakú con un fallo hidráulico y humo

Kimi Antonelli comenzó su fin de semana del Gran Premio de Azerbaiyán de la manera más accidentada posible. Lo que empezó como una exhibición de dominio en la primera sesión de prácticas se convirtió rápidamente en una escena de problemas mecánicos, dejando al líder del campeonato con una importante tarea de limpieza antes de que comience la verdadera competición.
De la posición de líder a la zona de escape
La sesión parecía prometedora para el piloto de Mercedes. Con solo 25 minutos en el reloj en el Circuito de la Ciudad de Bakú, Antonelli lideraba la tabla de tiempos con una impresionante vuelta de 1:46.265s. Sin embargo, el impulso se detuvo abruptamente cuando su W17 sufrió un fallo repentino en la curva 7.
A medida que el coche perdía velocidad, empezó a salir humo de la parte trasera, lo que llevó a Antonelli a informar de un problema hidráulico por radio. La situación se hizo más evidente cuando el humo continuó saliendo de las rejillas de los pontones laterales, obligando al italiano de 20 años a llevar su coche más profundo en la zona de escape para evitar mayores complicaciones.

Intervención de los comisarios y limpieza
El incidente se vio marcado por una respuesta algo inusual de los comisarios de pista. Al salir del coche, Antonelli pidió asistencia, lo que provocó un momento en el que un comisario utilizó un extintor hacia la parte trasera del Mercedes. El spray golpeó la carrocería y rebotó, cubriendo al joven piloto con el fluido del extintor.
Si bien la preocupación inmediata era un posible incendio, algunos podrían argumentar que el comisario podría haber esperado a ver si el coche llegaba a prender fuego, ya que la intervención resultó en una complicada operación de limpieza para el equipo de Mercedes durante el descanso entre sesiones.
A pesar de este contratiempo, Antonelli mantiene una posición de mando en el campeonato, situándose actualmente con 81 puntos de ventaja en la cima de la clasificación de pilotos. No obstante, tras previos problemas de fiabilidad, este susto mecánico temprano en Bakú será sin duda una preocupación para el garaje de Mercedes mientras se preparan para el resto del fin de semana de carreras.
