Verstappen da a Red Bull Powertrains un triunfo histórico en Sepang

Max Verstappen convirtió un caótico Gran Premio de Baréin, pasado por agua y disputado en Malasia, en una contundente victoria: la primera de Red Bull Powertrains. Tras una salida accidentada y una remontada en los primeros compases, el piloto de Red Bull controló la carrera cuando la pista se secó.
La salida se retrasó 40 minutos por la intensa lluvia. Cuando los coches comenzaron a dar vueltas tras el coche de seguridad, varios se detuvieron durante las vueltas de formación, entre ellos Lewis Hamilton y Esteban Ocon. Verstappen pudo continuar, pero la FIA suspendió el procedimiento de salida y detuvo la carrera con bandera roja antes de que hubiera comenzado oficialmente. La reanudación llegó tras otra espera de unos 50 minutos, y se recuperaron las posiciones originales de la parrilla.
La elección de neumáticos marcó la salida desde parado. Verstappen y los pilotos de Mercedes optaron por intermedios, mientras que Hamilton y Charles Leclerc se la jugaron con slicks blandos. Kimi Antonelli se puso al frente, por delante de George Russell, con Verstappen detrás. Hamilton y Lando Norris perdieron terreno, ya que los intermedios ofrecían más rendimiento en esas condiciones.
El coche de seguridad cambia el rumbo de la carrera
Un trompo de Valtteri Bottas provocó la salida del coche de seguridad justo cuando la pista se acercaba al punto de cruce entre neumáticos, lo que dio a los líderes la oportunidad de parar y montar slicks. Hamilton se quedó en pista y mantuvo la posición por delante de Norris y Leclerc. Más adelante, su decisión de seguir con los blandos le permitió remontar posiciones.
Tras la reanudación en seco, Verstappen adelantó a Antonelli para tomar el liderato, y Russell también lo superó. Los tres empezaron a distanciarse mientras Hamilton avanzaba en el pelotón. Más tarde, un coche de seguridad virtual y luego uno completo, provocados por el Williams de Alex Albon, detenido a 11 vueltas del final, volvieron a agrupar a los coches. Russell tuvo entonces que parar por un problema en la unidad de potencia, justo antes de la reanudación.
Cuando la carrera se relanzó al final de la vuelta 51 de 55, Verstappen resistió los ataques de Antonelli y selló su victoria número 72 en un Gran Premio. Antonelli terminó segundo tras adelantar antes a Russell, mientras que Hamilton se hizo con el tercer puesto al superar a Isack Hadjar. Charles Leclerc también pasó a Hadjar, que acabó quinto. El abandono de Russell llegó en los últimos compases.
El resultado deja a Antonelli con una ventaja de 84 puntos en el campeonato. Oscar Piastri terminó sexto, Liam Lawson séptimo y Fernando Alonso octavo, lo que dio a Aston Martin su mejor resultado de la temporada y cuatro puntos. Norris fue noveno y Arvid Lindblad se llevó el último punto, al acabar décimo. Nico Hulkenberg se quedó a las puertas, en undécima posición.
La carrera supuso un hito para el proyecto de motores de Red Bull, desarrollado en sus propias instalaciones, en el trasladado Gran Premio de Baréin en Sepang. Verstappen transformó una tarde llena de interrupciones en una victoria incontestable.
